Hey,este es mi primer fic en NCIS,sean buenos,los personajes no me pertenecen,son totalmente de Donald P. Bellisario,(quien no es mi persona favorita en el mundo ahora) pero a veces es lindo,tomar prestados los juguetes de otro e imaginar historias que nunca veras en la tv...

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Capitulo uno. Regla número 8.

La semana comenzo igual que la anteriores,y cada día era mas difícil permanecer apartado de ella,conformarse con besarla solo en la mejilla,abrazarla fugazmente y despues tener que dejarla ahi,encerrarse en el elevador por minutos hasta lograr vencer las ganas de regresar por ella...Solo para pasar horas torturandose en el sótano,embriagado en los recuerdos de ella,trabajando en silencio a su lado,hablandole de mil cosas...

Leroy Jethro Gibbs podría jurar que ignoraba el momento en que sus sentimientos por ella cambiaron,pero mentiría,si lo sabía,ocurrio en algun momento entre los ataques de Paloma Reynosa y el que Abby descubriera que era un asesino a sangre fria...y aún asi era capaz de mirarlo a los ojos...incluso le había preguntado que debía hacer con esa información,ni siquiera pudo contestarle, y la joven en medio de su desesperación,le suplicó practicamente que la perdonara por si tenía que hacer lo correcto,le pidio que le dijera que a pesar de todo,la amaría,incluso como una hija...y el permaneció en silenci,no por que no quisiera responderle,si no por que la respuesta no iba a ser la que Abby quería escuchar.

Habian pasado años de eso y la muerte les había pasado muy de cerca,una explosión casi destruye el edificio entero,llevandose a Abby o quiza la misma bomba lo hubiera llevado a el...por que en medio de la desesperación,había decidido quedarse a desmantelar el artefacto,hasta que la vio en la ventana de su laboratorio...corrio como un poseido hasta encontrarla,justo a tiempo antes de que todo volara en mil pedazos ,la necesidad que sentia por ella fue creciendo,hasta el grado de aparecer "casualmente" en los lugares donde ella estaria,pasar horas con una bola de monjas que no se cansaban de mirarle el trasero en el boliche,solo para estar a su lado...si tan solo el fuera mas joven,si tan solo...

Ahora vivia en un infierno,y todo por ser un estúpido, por comportarse como un adolescente celoso,por desquitar su ansiedad con la persona equivocada,por dejar que su orgullo hablara antes que su corazón y ahora se torturaba con el recuerdo de su voz,de sus palabras,pero aun mas de sus lágrimas... y se odiaba por eso.

Flashback.

Dias antes,Abby lo había llamado y lo convencio de bajar al laboratorio,su instinto le repetia que no lo hiciera,pero el deseo le gano la batalla...asi que sin pensarlo,fue a su encuentro,y no pudo evitar deleitarse con su sonrisa,sus hermosos ojos verdes que brillaron solo de verlo,sintio ganas de abrazarla,de fundirse con ella en ese mismo momento,pero tenía que mantenerse fuerte,asi que solamente se paro a su lado sin decir palabra,ella sonrio y comenzo con la palabrería típica suya,hasta que la mención de su nombre en voz alta,le cortó la voz.

-De acuerdo Gibbs,no tengo ningún resultado todavía..-dijo hacieno una mueca mientras jugaba con su cabello.

-¿Para que me llamaste entonces?-

-Si te digo que quiero hablar contigo,¿te enojarás?-

-Abby-

-¡Que!,ultimamente eres muy difícil de localizar- y entonces le dio por divagar nuevamente,y lo peor de todo era que tenia razón,asi que como buen Marine,dejo que se desahogara,antes de recordarle suavemente el tema principal de la conversación-Quiero saber-murmuro aclarandose la garganta.

-¿Saber que?-

-Que fue lo que te hice-dijo moviendose por el laboratorio,para evitar mirarlo a los ojos.

-Abby...-

-No,ni siquiera pienses en "Abigail-zarme" marino,esta vez no te va a funcionar,ya nunca vienes a verme,ya no escucho de ti un "buen trabajo",hace semanas que las monjas me preguntan por ti y ya se me acabaron las excusas,ya no me miras...asi que dime ¿Que fue lo que te hice?,por que ya no me traes mi Caf-Pow! por las mañanas...-

-Siempre tienes uno cada mañana...-

-Si, pero no lo traes tu-suspiró- ¿Que hago para arreglar lo que hice mal?-suplicó mirandolo con esa carita tierna que tanto adoraba...la tristeza en sus ojos lo estaba matando,como explicarle que la culpa era solo suya,por desear algo que nunca podría tener.

-No hiciste nada mal,tranquila- le murmuró al oído antes de besarla en la mejilla y salir huyendo rumbo al elevador dejandola confundida.

Asi había estado entre evitandola y dandole excusas para no contestarle nada personal,hasta que una inocente salida a cenar lo desquicio totalmente,no esperaba encontrarla en ese restaurant tan elegante,el sonido de su voz lo atrajo desde la calle,y la encontró sonriendo alegremente sentada frente a uno de sus amigos,y no la trataba como a una amiga solamente,él la tocaba...y a Gibbs le hirvió la sangre de puros celos.

Luego de una eterna noche de insomnio,se armo de valor y entro en el laboratorio como un furioso torbellino,reclamándole en voz alta su salida con Fornell,y ella le contesto a gritos,asi estuvieron un largo rato,lo que atrajo la atencion de los demas,solo para ser corridos del lugar cuando comenzaron a volar carpetas,peligrosamente cerca de sus cabezas.

Minutos después, cuando Abby se armó de valor y preguntó ¿Estas celoso?,a el se le cayó el alma al piso,y se quedo en silencio como siempre,ella grito frustrada y lo corrio a gritos del laboratorio,y de su vida...

Habia pasado ya mas de una semana,y sus intentos de disculparse habían sido en vano,la había herido y profundo,y ahora ella no queria saber nada de el,habia dado por sentado que estaria a su lado toda la vida...y comprobaba que no era asi...

Leroy Jethro Gibbs habia roto sus propias reglas,y lo estaba pagando muy caro.