Aquel verano

Capitulo 1

Conociendo Egham

El verano es una época muy esperada por los estudiantes. Es el tiempo en que los jóvenes regresan a sus hogares, a sus familias.
El verano es tiempo de amores, tiempo de disfrutar, tiempo de vivir…

El día abría sus ojos a la mañana, No así el joven de cabello negro que dormía plácidamente sobre la cama de su habitación. Aun con los ojos cerrados podía escuchar el canto de los pájaros y no pudo evitar sonreír. Por fin el verano había llegado y lo pasaría en Egham, en casa de sus padres.

Abrió los ojos lentamente encontrándose con unos enormes orbes violeta observándolo. Sonrió Maliciosamente y colocó sus manos sobre las caderas de la fina figura que se encontraba sentada a horcajadas sobre él.

- mmhhmm. Otra vez ese sueño.- Dijo en voz alta mientras una sonrisa maliciosa se aparecía en su rostro.

- ¿Estas diciendo que a menudo sueñas con tu vecina sobre tu cama? Que perverso eres, Darien Shields.- Respondió la chica que estaba bastante divertida.

- ¡por dios, Rei!- Se sobresaltó el joven sentándose sobre la cama y empujando a la chica hacia un lado de la cama.- ¿no te han enseñado a tocar la puerta?

- Si... ¿pero por qué habría de hacerlo? Tengo toda la vida entrando por la ventana.- Contestó ella riendo a carcajadas mientras se tumbaba al lado del chico a su lado.

- Estas loca...-Gruñó él.

- Lo se...-Aceptó la chica.- Darien...Por cierto...

- ¿si?

- ¿Siempre amaneces así de "animado"?- Se burla la chica mientras señala el gran bulto entre las piernas del muchacho a su lado.

- ¡Rei!.- La regaña él.

- Ya, hombre...no soy una niña. Conozco una erección.- Explica la chica enredándose en las cobijas de la cama de Darien y poniéndose cómoda.

- Justo por eso...Porque ya no eres una niña no está bien que entres a la habitación de un chico.- Explica con voz tierna el hombre de ojos azules mientras alborota el cabello de la chica a su lado.

- ¿me estás diciendo que ya no quieres que te visite?- Pregunta con un puchero la bella muchacha.

- Claro que no...-Darien respira profundo y niega con la cabeza.- olvídalo... ¿cuándo llegaste de París?

- Esta mañana... Apenas voy llegando.- explica Rei.- ¿y tú? ¿Cuándo llegaste de Oxford?

- Hace un par de días.- confiesa el de ojos azules.- ¿no te lo dijo Andrew?

- No...Andrew seguro anda conquistando jovencitas. Pero que ni crea mi hermano que podrá meter a cualquier chica a casa.- Amenaza Rei.

- Rei...Por favor, deja a tu hermano elegir a sus novias-Aconseja el alto.

- Claro que lo dejo elegir.- Hace ella una rabieta- Aunque una cosa es que las elija y otra que yo lo deje escogerme cuñadas feas y tontas...

- ¿Lo dices por esa chica rubia de coletas?- Evoca divertido el de ojos azules mientras se recuesta en la cama para quedar de frente a su amiga.

- Claro que lo digo por ella...-Acepta Rei.

- Fuiste muy cruel con ella.- Se burla Darien.

- ¿acaso es mi culpa que creyera que en Inglaterra como manejamos del lado opuesto a Norteamérica las velocidades también eran opuestas?- Se ríe la de ojos violeta evocando el choque de su fugaz cuñada.

- Y claro tú no tuviste nada que ver en eso. ¿Verdad?- Inquiere Darien.

- ¿me crees capaz?- Finge dulzura la chica.

- Eres un demonio con rostro de ángel, Rei...-explica el de ojos azules.

- así que un demonio...-se ofende Rei mientras se vuelve a colocar a horcajadas sobre su amigo de la infancia.

- En toda la extensión de la palabra.- Acusa él mientras tumba sobre la cama a la muchacha y se coloca sobre ella clavando su mirada zafiro en la amatista de ella. Su corazón empieza a latir aceleradamente y ambos muchachos quedan en total silencio por un tiempo no definido.

- Darien...vine por tu ropa sucia.- Se escucha la voz de la madre del joven que abre la puerta consiguiendo la distracción del joven. Cosa que ella aprovecha para lanzar un almohadazo en la cabeza del alto -¡Rei, Hija. Que gusto verte!

- Hola Señora Shields.- Salta la muchacha de la cama corriendo a abrazar a la guapa mujer de cabello turquesa y ojos celeste.- Me voy unos meses y luce más hermosa cada vez... ¡tiene que pasarme el secreto!

- Linda. No es secreto. Se llama botox, tu madre y yo lo amamos pero tú no lo necesitas... ¡mírate! Eres toda una mujer.- Alaba la señora Shields a la jovencita.-¿Verdad, hijo?

- Si claro.- Responde de mala gana el chico de ojos azules mirando hacia otro lado y sobando su cabeza aun resentida por tremendo golpe.

- Ignóralo, nena. Mi hijo es bastante introvertido.

- Lo sé.- Acepta la chica. -Desde niños ha sido así.

- Y ahora que tú partiste a París, Darien es un verdadero sociópata. Apenas y lo soporta tu hermano, y eso porque Andrew es un pan de dios.

- Si...Siempre ha sido así de extraño y...

- Bien. Bien. ¿Quieren dejar de ponerse a complotear en mi contra y dejarme dormir?- Exige el joven mientras se envuelve en las cobijas.

- Si no te durmieras hasta tarde escribiendo tus poemas...-Reclama la madre del joven.

- Tal vez no sea exactamente escribiendo poemas como Darien se desvela. Señora Shields.- Se burla la chica de ojos violeta ganando una buena carcajada en Gea Shields

- Ustedes dos salgan de mi habitación y déjenme dormir.- exige el alto joven dando la espalda a ambas mujeres.

- Ven, nena. -Invita Gea a la joven.- Te invito un café en lo que el ogro de mi hijo termina de dormir.

- No cambia...Se pone de mal humor si lo despiertan...-evoca la chica.

- Si. Eso lo heredó de su padre.-confiesa la mujer.- Anda, vamos a la cocina. Quiero que me hables de los chicos franceses, de tus citas, ¿hay algún muchacho atractivo con el que salgas? ¿Alguno con el que hayas tenido sexo?

- Vamos por el café...tengo muuucho que contarle...

- ¡¿sexo?!

El chico de ojos azules se levantó de golpe. Algo en su interior se había encendido al escuchar esa palabra "sexo". Rei... Su pequeña amiga, esa niña con la que jugaba desde hacía quince años, esa que era su cómplice de travesuras ¿teniendo sexo? De pronto ya no sintió más ganas de seguir durmiendo...

-000-

En una hermosa casa blanca, Situada justo frente a la de la de la familia Shields se encontraba un rubio muchacho muy bien parecido de ojos azules buscando en el refrigerador de su casa algo dulce que comer.

- Andrew Hansford. ¿Qué crees que estás haciendo?- Se escucha una voz femenina regañándolo a sus espaldas.

- ¡mamá! Me asustaste.- Levanta la cabeza el alto rubio ganándose con esto un golpe de la nevera al encontrarse con una guapa mujer de edad madura y hermosa y larga cabellera negra, con evidentes rasgos asiáticos.

- Andrew...Seguro pretendías extraer algo de helado de la nevera. ¿Verdad?.- deduce la bella mujer mientras acaricia la cabellera del muchacho.

- Es que tengo hambre. Eso de levantarme tan temprano para ir por Rei al aeropuerto no fue tan buena idea. Muero de hambre.- Explica el muchacho.

- Te prepararé algo, mejor.- Informa la bella mujer de profundos ojos negros.

- Gracias, mamá.- Sonríe el rubio mientras se sienta en una de las sillas de la barra desayunadora.- Por cierto. ¿Has visto a Rei? Pase a su habitación a buscarla para desayunar y no estaba ahí.

- Seguro debe estar con los Shields. Sabes que esa niña se la vive haciendo pasar al pobre de Darien malos ratos.- Se burla la señora Hansford mientras prepara el desayuno.

- jajaja. Eso es cierto. Mamá, A veces creo que Darien es más amigo de Rei que mío. Y eso que nosotros somos amigos desde siempre.-Confiesa el chico.

- No te enceles tanto, Hermanito.-Se escucha la voz de una muchacha de ojos violeta que aparece en la puerta de la cocina.

- Rei, Hija.- La saluda su madre corriendo a abrazarla efusivamente. -¿dónde estabas?

- Oka San, estaba en casa de los Shields.- cuenta Rei.- Fui a saludar a Darien.

- Y vas a visitarlo antes de siquiera saludar a tu madre que no te ve desde navidad.- Se queja la señora Hansford.

- Mamá, No podía dejar pasar la oportunidad de sorprender a Darien. Si tardaba cinco minutos más en visitarlo, seguro tu habrías ido corriendo a contarle a Gea.- Recrimina la muchacha.

- me estás diciendo chismosa.- finge ofenderse la madre.

- Claro que no...Solo bastante comunicativa, y si no lo sabía por ti, lo habría sabido por el boquiflojo de Andrew.- Explica Rei.

- Ey. ¡Ahora yo soy el chismoso!- se cruza de brazos el alto joven de ojos azules.

- Definitivamente si.- concluyen ambas mujeres de cabello negro.

- Parece que tenemos reunión familiar.- Interrumpe una voz masculina que pertenece al jefe de familia, el alto y rubio señor Hansford.

- ¡Otou San!.- Corre emocionada la delgada chica a abrazar a su padre y besarlo efusivamente.

- Hola princesa. ¿a qué hora llegaste?.- Cuestiona el rubio hombre

- Justo hace unos instantes. Andrew fue por mi.- Explica ella.

- ¿y por qué no nos dijiste nada, Andrew?.- Regaña el señor Hansford.

- Rei quería sorprenderlos, y saben que mi hermanita es bastante e terca..- Justifica el rubio.

- En eso tienes mucha razón, Hijo. Tu hermana es la terca de la familia.- Explica el señor Hansford.

- Bueno. Vamos a comer algo.- Invita la mujer de ojos y cabello negro- Deben estar hambrientos, ¿verdad?

- Yo sí, mamá. ¡Muero de hambre!.- se queja el joven Andrew.

- Es que...Yo quería ir al pueblo.- Explica la joven.

- Ahh no. Señorita. Primero Prefieres visitar a los Shields que saludar a tu madre y después rechazas mi comida. Eso no es correcto.- Se queja la madre de los chicos.

- Querida. Deja que nuestra nena disfrute sus vacaciones.- Solicita conciliatorio el señor Hansford. - Anda Rei, vayan al pueblo, Nos vemos para comer.

- Gracias Otou San.- Se abraza emocionada la joven a su padre, besando su mejilla y tirando del brazo de su hermano.- Vamos Andrew, ¡apresúrate!

- ¡Pero a Andrew nadie le pregunta si quiere ser chofer de la nena consentida!- Se queja el Rubio mientras muy a su pesar sale de la casa.

- En algo tiene Razón Andrew.- Comenta Risa mientras sirve pan tostado y algo de café al Señor Hansford.- Conscientes mucho a Rei.

- Vamos, querida. Andrew se queja pero está encantado de tener a su hermanita en casa.- Comenta cariñoso el alto señor Hansford.

- Si...Andrew la quiere como si fuera su hermana de verdad.- responde melancólica la mujer de rasgos asiáticos.

- Es su hermana de verdad.- Afirma el hombre de ojos azules.

- Sabes a lo que me refiero.-Insiste la señora Hansford.

- Que Rei no lleve mi sangre no significa que no sea una Hansford- Responde con ternura él.

- Por eso me enamoré de ti...

Son las palabras que salen de los labios de Risa Hansford. Si, Era cierto. Rei No era Hija de Arthur Hansford, y Andrew tampoco era hijo de la bella asiática, pero desde el momento en que esos Rubios entraron en sus vidas hace más de trece años se volvieron una sola familia.

-000-

En el centro del pueblo de Egham, una chica de ojos violeta se encontraba sentada en una nevería, de pronto un alto joven rubio de ojos azules se acerca entregándole una malteada de frutas del bosque.

- Bien. Servida, Princesa.- Comenta el muchacho mientras se sienta en la mesa con ella, y empieza a devorar una hamburguesa con doble queso.

- Gracias, Hermanito. Eres el mejor hermano de todo el universo.

- Soy tu único hermano.- bufa el rubio con la boca llena de los trozos de su hamburguesa.

- Si lo quieres ver así...-Acepta la chica mientras disfruta su malteada.- Mmmhhmm Extrañaba tanto esto.

- No creo que sea buena idea que sea lo único que comas.- Regaña el chico.- Te veo muy delgada, Rei. ¿No comes bien en París?

- Claro que sí. ¿Recuerdas a Mako, La chica con la que comparto departamento? -Evoca la joven.

- Si. Me has hablado mucho de ella.- Reconoce el chico.

- Pues debes recordar que estudia en Le Cordon Bleu. Es una gran Chef y me hace comer todas sus creaciones. Terminaré rodando si las cosas siguen así- Bromea la jovencita con rasgos asiáticos.

- Debes estar loca.-Se ríe Andrew.

- ¿Qué tal Oxford?.- Cuestiona la chica.

- Oxford es genial. Aunque las inglesas no son exactamente mis favoritas. -Comenta el rubio.

- Aun así. Seguro Darien y tú se la han pasado este año conquistando jovencitas. ¿Verdad?- Reta la chica.

- Pues...Algo hay de eso, hermanita.- Comenta el Rubio riendo divertido.

- ¿Te sigue funcionando fingirte extranjero con las de nuevo ingreso?- Pregunta Rei.

- Si. Siempre hay chicas incautas por Oxford y este rubio no se hace del rogar.- Comenta el muchacho frotándose las manos.

- Vaya como se han de divertir Darien y tú en el campus.- Concluye la de ojos violeta.

- Pues creo que me divierto más yo que ese tonto. No sé qué le pasa, Seguido tengo que presentarle chicas. Es demasiado tímido.- Se queja el Rubio.

- ¿Sigues "heredándole" tus conquistas?- Comenta la muchacha.

- Si. Pero soy buen amigo. Solo le heredo las que son soportables.- asegura él.

- Y de las que quieres librarte...-Completa Rei.

- Pues si...De hecho si.- Ríe escandalosamente el rubio de ojos azules.- Apresúrate a terminar tu malteada. Darien y yo tenemos planes.

- ¿Puedo ir?- Se anima la chica.

- No. No puedes ir. Son cosas de hombres- Asegura el Rubio.

- Pues ya que...- Se queja cruzándose de brazos la chica de ojos violeta y haciendo un puchero.

- Pero prometo que mañana haré lo que la princesa quiera- Promete el cariñoso hermano.

- ¡perfecto!

Ambos jóvenes terminaron de disfrutar su desayuno y regresaron a casa. Durante el camino, Rei siguió interrogando a su hermano mayor sobre sus conquistas, sus clases y sus planes ahora que egresara de la carrera de Finanzas. Como era de esperarse, Andrew no tenía idea de lo que haría ahora que saliera de la escuela.

Al llegar a casa, Rei entró en la residencia mientras el rubio se apresuraba a ir a visitar a su amigo de la infancia.

La chica de ojos violeta entró a casa. Escuchó voces en la sala, por lo que caminó hacia ella para enterarse de quién se trataba. Sus padres se encontraban charlando emocionados con alguien que no logró ver bien, por lo que se acercó más.

- Rei, Princesa- La llamó Arthur Hansford.-Tenemos visita.

- ¡Mira quién está aquí!- Grita emocionada Risa Hansford mostrándole a una jovencita de alta estatura, Hermosos ojos verdes y un brillante cabello castaño, sujeto en una coleta.

- ¡Mon Ami!- La abrazó efusiva la alta joven.

- ¡Mako!- Se alegró Rei mientras miró a sus padres.- Mamá, papá, ella es Makoto. Mi compañera de departamento.

- Si, Rei. Ya la hemos conocido. Llegó en cuanto Andrew y tú se fueron al pueblo. Hemos charlado por horas. Afortunadamente hablamos muy bien el francés.- Explica la madre de la chica.

- Claro. Hasta que obtenemos algo bueno de las compras de tu madre en Francia.- Agrega el señor Hansford.

- Arthur, Eres un exagerado. -Lo regaña su esposa- Anda Rei. Vayan a charlar. Seguro tienen cientos de cosas de qué hablar. Llévala a instalarse, charlaremos después.

- Gracias Oka San.- Contesta Rei- Suives- Moi, Makoto.

- Oui, Oui- Responde alegre la castaña mientras ambas chicas suben las escaleras de prisa, cargando un par de maletas de la recién llegada. Al estar por fin a solas. Ambas jovencitas se abrazaron felices y después de celebrar el volver a verse, comenzaron a charlar en francés.

- Mako. Que gusto que decidieras venir. Creí que pasarías tus vacaciones en París como habías dicho.

- ¿y quedarme sin mi mejor amiga durante el verano? ¡Olvídalo! Además. Me has hablado tanto de Egham que tenía que conocerlo. Es un lindo lugar- Explica la chica de cabello castaño mientras se tumba en la cama de su amiga.

- Pues por mí, encantada. Te prometo que te enseñaré mi Amado Egham, Iremos a Londres... Haremos mil cosas, Mako- chan- Promete Rei.

- Perfecto- Acepta la francesa- Rei...

- ¿sí?- Responde la chica de ojos violeta mientras también se deja caer pesadamente en su cama, al lado de su amiga.

- ¿Y hay muchachos guapos en Egham?- Cuestiona Sonriente la francesa

- ¿Muchachos guapos? mmhhmm- Analiza la de ojos violeta.- Pues no tengo muchos amigos en Egham , te lo había dicho. Pero de vez en cuando vienen turistas o en Londres también...La verdad, Fuera de Andrew y Darien no socializo mucho.

- Ya veo- Responde la castaña mientras encuentra unos mira lejos en el buró de su amiga- Ahhh, Voyeur... ¿qué espías con esto, amiga?

- Nada...Los tengo desde pequeña. Solía espiar a Darien y a Andrew cuando querían hacer cosas de chicos y me excluían- Explica la pelinegra cuando la castaña se para sobre la cama que está contigua a una ventana donde se asoma para analizar el paisaje.

- Claro, Darien tu vecino y Andrew tu hermano. ¿Verdad?- Explica la de ojos verdes.

- Así es...Te he hablado mil cosas de ellos- Recuerda la bella Rei.

- mmhhmmm. Vaya que tu vecino es guapo- Comenta la castaña mientras clava sus ojos en la casa contigua.- Es muy alto...

- Si...así es- Acepta la de ojos violeta mientras comienza a hojear una revista con desinterés.

- Y esos ojos azules...¡qué sexy!- Se emociona la castaña.

- si. Tiene unos ojos azules muy bonitos- Acepta Rei con un tono algo molesto.

- ¡y Rubio! cómo me gustan los Ingleses- Se saborea la alta chica.

- ¿Rubio? Darien no es Rubio- Se levanta Rei de la cama quitándole los miralejos a su amiga y observando hacia el patio de los Shields donde se encuentran Andrew y Darien charlando.- ¡Mako- chan! él no es Darien, Es Andrew. Mi hermano.

- ¿tu hermano? - Se sorprende la de ojos verdes mientras lleva una mano a su cabeza.- Pero ¿cómo? Yo creí que pelo negro era tu hermano.

- No. Ese es Darien, Mi vecino. No te preocupes, te voy a enseñar fotos de todos. Ven.

La chica de cabello negro atrajo a su amiga hacia donde tenía todos sus albums familiares, de donde pasó el resto de la tarde mostrando las fotos a su amiga y contándole las historias y aventuras de cada una de las imágenes. Por la tarde, Risa Hansford les llevó a las muchachas algunos bocadillos y limonada.

Habían pasado tan solo unos días desde que dejaron de versa ya que Makoto tuvo que ir a visitar a sus abuelos paternos a Tokio. Aun así, charlaron como si no se hubieran visto en meses.

-000-

La noche había caído sobre Egham. Un elegante auto color negro se estacionó silenciosamente a las afueras de casa Hansford. El auto contaba con un notable golpe al frente, era obvio que el golpe era Reciente.

- Rubio. Hemos llegado- Golpea el de cabello negro el hombro del copiloto que se encontraba profundamente dormido a consecuencia de su estado etílico.

- ¿qué dices Ashley?- Responde Andrew con dificultad.

- No soy Ashley y te dije que ya estás en tu casa. No sé cómo le explicarás a tu padre semejante golpe en tu auto. Si me hubieras escuchado, y me hubieras dejado manejar desde un principio...-Reclama el Joven Shields.

- Eres bastante más peluda de lo que imaginaba, Ashley- Lanza el rubio, sonriendo al chico frente a él.

- Estas loco. Mejor ve a tu casa. No sé como entrarás. Sabes que tus padres cierran puertas y ventanas después de las dos de la mañana y son las cinco- comenta Darien.

- No te preocupes...Me las arreglaré- asegura el rubio- Ahora ve a tu casa que seguramente Gea estará esperándote.

- Buenas noches, Rubio.- Se despide Darien.

El alto joven Hansford caminó con dificultad hasta la casa. Donde se dio cuenta que definitivamente, Sus padres habían cerrado la puerta principal con llave. Fue a la puerta de la cocina y encontró el mismo caso. Al Darse cuenta que o había forma de entrar se Rindió y pensó que "Dariencito" tendría que recibirlo, le gustara o no de nuevo en su casa a dormir.

Justo estaba por dirigir sus pasos, cuándo miró a la segunda planta de la casa...Si, Su dulce y buena hermanita había dejado su ventana abierta "¡Gracias, Rei!" gritó emocionado para sí, mientras comenzó a trepar por las enredaderas que conducían al cuarto de su pequeña hermanita.

Cayó en la cama y notó un bulto sobre ésta. Una idea maquiavélica pasó por su mente. Descubrió en la oscuridad el rostro de la chica y con una mano le cubrió la boca mientras le susurraba al oído "No te atrevas a gritar. Esto es un asalto" bromeó el rubio mientras la chica se zafaba de los brazos que la aprisionaban y tiraba una patada en la entrepierna al tiempo que brincaba fuera de la cama y sacaba el Bate de Base ball de la cabecera de la cama y se ponía en guardia.

- ¡Un Voleur!- Grita aterrada la chica.- ¡Un Voleur!

- calma...calma...-Suplica el rubio mientras enciende la luz de la habitación.

- ¿qué pasa aquí?- llega corriendo la jovencita de cabello negro, seguida de los señores Hansford.

- ¡Rei! ¿Quién es ella?- Pregunta aun adolorido el chico de rubia cabellera.- ¿qué hace en tu habitación?

- Ella es Makoto Kino. La amiga de la que te hablé, Explica la de ojos violetas.- Ya te hablé de ella.

- Además. ¿Qué hacías tu en la habitación de Rei a estas horas?- Reclama la señora Hansford.

- Mamá. Es que me dejaste cerrada la casa y vi abierta la habitación de Rei así que...

- Te lo mereces.-Regaña la de ojos violeta- Seguro quisiste asustarla con tu broma pesada de "esto es un asalto". Por cierto. Nunca te conté que Mako es cuarto Dan ¿Verdad?

- No...-Responde molesto el rubio.

- Mako. Ceci est Mon Frere- Explica Rei a la alta.- ¿Rapplez- Vous?

- oh, Oui. -Responde aun agitada la de ojos verdes.

- Bien. Creo que ya es muy tarde.- Recuerda Arthur Hansford- Vamos todos a dormir.

- Y tú, jovencito-Reta Risa Hansford mientras tira de las orejas de su hijastro- Ven conmigo que tienes mucho por explicarme. Para empezar por qué llegas tan tarde.

- Buenas noches. Makoto- Se despide el rubio apenado.

- Hasta mañana, Hermanito. Qué descanses- Se burla Rei mientras cierra la puerta de la habitación.

Al quedarse solas, Las chicas rieron a carcajadas. Rei se había ofrecido para dormir en el cuarto de visitas para que Makoto descansara, pero en vista de tanto que contarse, ambas chicas se amanecieron charlando y bromeando sobre la "Sorpresa de Andrew".

-000-

A la mañana siguiente una calma absoluta se respiraba en la casa Shields. El silencio era absoluto, tal vez debido a que era bastante temprano y era domingo.

El único hijo del matrimonio Shields dormía plácidamente sobre su cama con una peculiar sonrisa, nadie salvo él sabía lo que ocurría en su cabeza.

Unas blancas manos se apoyaron en el marco de la ventana que daba a la calle. Inmediatamente una cabeza con larga cabellera negra apareció por la ventana entrando cuidadosamente cuál ladrón. Una vez adentro observó al joven que estaba dormido en la cama y sonrió maliciosamente. Se metió bajo las sábanas con extremo cuidado para no despertar a quien se encontraba en ella y quedar frente al joven. Una vez debajo de las sábanas sumergió sus pequeñas manos para levantar la camisa del chico y pegar sus frías manos pero fue sorprendida en el intento, siendo aprisionada entre los brazos del chico que parecía haber estado fingiendo dormir. Darien quedó sobre la delgada chica sujetando sus manos a la altura de la cabeza de la muchacha.

- Te tengo, pequeña invasora- Argumentó el pelinegro con sonrisa triunfal.

- Demonios. ¡Me descubriste!- Gruñó ella.

- Te escuché trepar por la enredadera y sabía que intentarías despertarme con tus manos heladas- Explicó Darien.

- No es justo. Arruinas mi diversión- Se quejó la de ojos violeta.

- Después de 15 años se leer tus movimientos, Rei Hansford- Confiesa triunfal el chico mientras se sienta sobre la cama liberando a su rehén.

- ¿A dónde fueron anoche?- Cuestiona la chica sentándose al lado del muchacho de ojos azules- Andrew y tú llegaron muy tarde y por lo que veo en el auto de Andrew no en muy buen estado. Dime, Fueron a un bar ¿verdad?

- Algo así- Se pone de pie nervioso el alto pelinegro.

- Ahh. Fueron a conquistar chicas- Se burla la de ojos violeta.-Mujeriegos, no cambian.

- Fue idea de tu hermano y como siempre, me arrastra a sus locuras- Se queja el pelinegro cruzándose de brazos.

- Y tu muy sufrido lo acompañaste- Regaña Rei.

- Conoces a tu hermano. ¿Hay formas de decirle que no a ese rubio?- Inquiere el de ojos azules.

- Tienes razón. Y dime, ¿quién le dejó ese recuerdito al carro de Andrew? No sabía que fueras tan mal conductor- Se burla la de baja estatura.

- Pues claro que el terco de tu hermano. Se negó a darme las llaves cuando salimos del bar y metió primera en lugar de reversa...No tiene remedio. Después de eso fui yo quien lo trajo a casa, pero ese golpe definitivamente lo provocó él.

- Creíble- Analiza la muchacha de arriba a abajo el argumento del joven ante ella.- Y dime. ¿Alguna conquista? ¿Su cacería rindió frutos?

- Para Andrew sí. Consiguió un par de números telefónicos como siempre- Explica el alto joven.

- ¿Y tú?- Cuestiona la muchacha mientras cruza la pierna coquetamente sentada sobre la cama- ¿Tú conseguiste algo interesante?

- Sabes que no es mi estilo. No soy un hombre que busque aventuras de una noche.-Explica él.

- ¿Y qué busca entonces, señor abogado?-Pregunta la chica mirando divertida al hombre frente a ella que tosió con nerviosismo.

- Otras cosas, Rei. Otras cosas...-Se volteó hacia otro lado el muchacho de ojos azules mirando hacia la ventana.- Pero dime, ¿a qué has venido?

- ¿No puedo venir a visitar a mi mejor amigo?-Finge inocencia la chica de ojos violeta que es analizada de pies a cabeza por su vecino- Bien, bien. Mi amiga Makoto vino de visita...

- Ahh ya veo- concluye el chico de cabello negro- Y la respuesta es "no". No tendré una cita con tus amigas. Bastante tuve con aquella chica extraña que usaba frenos.

- Ay, Mildred era una chica adorable- Se burla Rei- Pero no. No pretendo pedirte que tengas una cita con Makoto. Más bien...

- ¿Más bien? -Analiza él las palabras de la chica mirándolo extrañado.

- ¿Nos llevarías a Londres?-Pide la muchacha con un rostro lleno de ternura que cualquiera que no la conociera hubiera caído rendido.

- ¡Londres! ahh no, princesa. No seré tu chofer de nuevo.-Se queja el joven estudiante de leyes.

- Por favor...No puedo pedirle a Andrew que nos lleve. Chocó su auto y papá no le prestará el suyo. Di que sí- Suplica la muchacha abrazando al chico ante ella.

- Rei Hansford. ¿Por qué no manejas tú? Seguro tu madre te prestaría su auto. Y no me salgas con esa de "es que no se manejar" Porque He escuchado a tu madre contarle a la mía sobre sus viajes de fin de semana por Francia en tu Mini cooper.-Expresa el joven.

- ¿es un delito querer pasar tiempo con mi mejor amigo de todo el mundo?- Cuestiona la chica de ojos violeta fingiendo sentirse herida por los comentarios de su viejo amigo.- Está bien...No nos lleves. Mako y yo iremos a Londres en el autobús a Expensas de que algún rufián nos ataque en alguna de las desoladas calles de la ciudad.

- ¿Ya acabaste de hacerte la víctima?-Cuestiona el de pelo negro mientras arquea una de sus cejas.

- Depende... ¿Funcionó?-Pregunta la muchacha.

- Como siempre. Haces con todos los que estamos alrededor tuyo lo que te pega la gana- Se queja Darien cruzándose de brazos- Dile al bobo de Andrew que también debe de ir con nosotros. No seré quien cargue solo sus bolsas de compras.

- Eres el mejor, Darien- Se cuelga la jovencita del cuello del alto muchacho y besa su mejilla emocionada.-Te veo más tarde.

La chica salió por la ventana cuidadosamente después de lograr su cometido. Darien la observó bajar la enredadera y tocar el suelo gritándole "Tienen una hora para estar listos o los dejaré, y va también para Andrew" La chica rió divertida corriendo hacia su casa.

La verdad era que Darien tenía quince años viendo a aquella chica de ojos violeta correr de casa a casa. Trepar por la ventana. No pudo evitar dejar escapar un suspiro al verla cruzar la calle. No podía negar que su corazón se aceleraba cada que estaba cerca de aquella muchacha aunque claro. Ese sentimiento era secreto, nadie más salvo él y su libreta de apuntes sabían de los sentimientos que aquella chica despertaba en él.

-000-

En la casa Hansford una bella chica de ojos verdes se encontraba en la cocina preparando crepas y diversas salsas para acompañarles. Tarareaba una canción en francés mientras picaba fruta y preparaba todo para el desayuno.

De repente por las escaleras de la cocina aparece un rubio joven de ojos azules que mira lascivamente a la chica que se encontraba ataviada en un camisón blanco a media pierna cubierta por una bata a juego.

- Buenos días.- Saludó él.

- Bonjour- Respondió Makoto regalándole una dulce sonrisa al recién llegado.

- Oye...Creo que no empezamos bien. -Comenta el rubio que toma asiento en una de las sillas altas en la barra de la cocina.-La verdad es que no quise asustarte de esa forma. Mi hermana y yo nos llevamos pesado y... ¿Hablas Inglés? ¿Comprendes lo que digo?

Makoto lo observó clavando sus orbes esmeraldas en las celestes del rubio y le regaló una sonrisa.

- Oui, Oui.-Respondió sonriente.

- No entiendes nada. ¿Verdad?-Responde él algo decepcionado de jamás haber asistido a sus clases de francés.

- Oui, Oui.

- ¿Crees que soy guapo?-Pregunta divertido el rubio.

- ¿Oui?-Respondió la chica sin dejar de cocinar.

- No me comprendes nada.-Se rindió el rubio- ¿sabes? Eres una chica linda Tal vez tú y yo podríamos pasarla bien. No importa que no hables inglés. Yo podría darte lecciones de lenguas inglesas... Para adultos

- ¿Oui?-Repitió la chica mitad francesa mitad Japonesa sin quitar la sonrisa de su rostro.

- ¿Sabes? Todas las chicas extranjeras que vienen de otros países deben de probar lo "Hecho en Londres" como yo. -Ofrece el hijo mayor de los Hansford.

- Ya vine.- Entró la joven de ojos violeta a la cocina.- Andrew...Madrugaste.

- Rei. ¿Dónde estabas tan temprano? Finge regañarla el joven de ojos azules. Seguro con los Spencer.

- Pues claro. Tenía que conseguir quién nos llevara a Londres- Explica la de ojos violeta- En vista de que no contamos con tu auto...

- Eso fue culpa de Darien-Gruñe el rubio de ojos azules mientras se sirve un vaso de jugo de naranja.

- Si tu ibas manejando ¿cómo pudo ser culpa de Darien?-Cuestiona la joven de ojos violeta.

- Pues fácil. No debió dejarme intentar conducir. Es un inconsciente- Se queja Andrew.

- No tienes remedio. Llevas toda la vida haciendo que el pobre pague por tus errores- Se burla la de cabello negro mientras arrebata el vaso de jugo de su hermano.

- Oye. Es mi jugo- Reclama el de ojos azules

- Era. Sírvete más. Por cierto más te vale estar listo en una hora. Es el tiempo que Darien nos dio para partir a Londres- Comentó la chica asiática mientras sacaba del refrigerador un yogurt para beber.-Y dijo que no quería que tardaras más de eso.

- Ese mandón. ¿No entiende que mis ondas perfectas llevan tiempo para lucir así?-Se burla Andrew.

- Más te vale que estén perfectas en una hora o Darien te dejará- Ríe Rei caminando hacia las escaleras

- Rei attente- La llamó su amiga castaña que seguía preparando el desayuno y en perfecto francés le preguntó- ¿no vas a desayunar nada?

- No. Iré a bañarme- respondió la pelinegra en el mismo idioma- Y será mejor que tú también te apresures. Debemos estar listas en una hora a lo máximo.

La chica de ojos violetas desapareció por la escalera dejando de nueva cuenta solos a Andrew y Makoto. La chica castaña decoró un par de crepas con cajeta y crema batida entregándole el plato al joven que la observaba lujuriosamente.

- Gracias. Mako- Agradeció Andrew en Inglés- Aunque para ser sincero es otro tipo de platillo francés el que me gustaría degustar en este momento.

- ¿Oui?- Responde la muchacha de ojos esmeralda mientras saborea una crepa.

- Ay, Mako. Mako...Si no fueras la amiga de mi hermanita mmhhmm... Cómo me gustaría tenerte en mi cama.

- Bonjour Madame Hansford- Saludó la castaña a la mujer recién llegada.

- Bonjour Makoto- Respondió la señora de la casa hablándole en su mismo idioma- Pero niña, eres nuestra invitada. No deberías de estar cocinando.

- Adoro cocinar. Señora Hansford- Respondió la chica en su lengua natal mientras entregaba un plato con crepas y frutas rojas a Risa Hansford- Además es lo menos que puedo hacer para agradecer su hospitalidad.

- Solo la acepto porque huele delicioso.-Sonríe Risa Hansford volteando a ver a su hijo y hablándole en inglés- Andrew. Encontré a Rei en las escaleras, ¿irán a Londres?

- Si mamá. Rei quiere que Makoto conozca Londres-Responde el muchacho masticando con la boca abierta- Darien nos llevará.

- Bien. Si él los lleva me siento tranquila. Pero procuren no regresar muy tarde. Hablé con Gea y haremos una parrillada para dar la bienvenida a Mako.-Explica la mujer asiática y voltea a ver a la muchacha que ahora prepara otro plato más de Crepas hablándole en su idioma-Makoto. Deberías subir a cambiarte. Si Darien Dijo que en una hora salían, créeme. Sera una hora.

- Bien- Respondió la chica en Francés- Iré a arreglarme entonces. Señora Hansford, estos son para el Señor Arthur, Rei me dijo que le gustan de cajeta con nuez.

La joven salió de la cocina dejando a madre e hijo a solas. Risa Hansford se dio cuenta de cómo su hijo miraba a la alta muchacha. Al ver al chico abrir la boca y babear sobre el pretil le soltó un pellizco en las costillas para que dejara de hacerlo. Definitivamente Andrew no cambiaba.

-000-

Camino a Londres el chofer se negó a ir con Andrew de copiloto, la última vez que Andrew guió a Darien a algún lugar ambos terminaron en la comisaría por entrar a un "área restringida" ; Así que Rei fue quien tuvo que ejercer la función de copiloto, además de ser la mejor orientada de los tres.

En la parte trasera del Auto Andrew fingía hojear una revista que su mejor amigo traía consigo pero solo era la escaramuza perfecta para poder deleitar sus pupilas azules con las largas piernas semidesnudas de Makoto que había decidido ponerse una minifalda blanca con flores rosas a juego con la blusa de tirantes que le permitía al inglés ver el nacimiento del pecho bastante prominente de la francesa.

La joven de ojos violeta había elegido para el día un vestido más o menos del mismo largo pero tanto el chofer como el celoso hermano se negaron a salir de Egham con Rei vestida así, al no encontrar apoyo en su padre o su madre tuvo que desistir a su vestuario inicial y cambiar su vestido color rojo por unos jeans y un sweeter rojo, cuál fue siendo la sorpresa de ambos muchachos cuándo a mitad del camino Rei informó que tenía calor y debajo de la protectora prenda portaba una blusa negra con un escote que bien podría haber causado un accidente automovilístico. Rei sonrió triunfal al ver al chofer de cabello negro tragar saliva con dificultad y a Andrew lanzar maldiciones al aire al descubrir el vestuario final de la muchacha, definitivamente Rei era una chica que siempre se salía con la suya.

Ya en Londres los tres anfitriones mostraron a Makoto las principales atracciones de la ciudad, comenzando claro por el Big Ben que dejó maravillada a la muchacha, ésta solicitó en francés al alto rubio que les tomara unas fotos cerca de éste para tener de recuerdo, Andrew aprovechó la ocasión para jugar con el zoom y tomar fotos de otras áreas de la chica castaña que le llamaban más la atención, recibió un fuerte codazo de su mejor amigo cuando fue descubierto en su travesura y tuvo que desistir de seguir su juego.

Después fueron al "London eye" Que emocionaba bastante a la chica francesa. Darien no estaba nada convencido de subir a las cápsulas ya que sufría vértigo así que se quedó observando desde la seguridad del suelo a sus amigos girar a aterradoras alturas.

Al bajar, Makoto observó los cruceros que se ofrecían para dar un paseo por el río Támesis y pidió a su mejor amiga en su lengua natal que subieran al recorrido; ambos pelinegros la apoyaron mientras Andrew los miraba extrañado sin saber de qué estaban hablando. Desgraciadamente el rubio de ojos azules era el único que no hablaba más de dos palabras de francés así que su hermana menor tuvo que explicare que su invitada deseaba subir al recorrido turístico. Una extraña sonrisa apareció en el rostro de Andrew que siempre había detestado participar de recorridos turísticos fue el primero que alabó la recomendación de la jovencita castaña, incuso fue quien se ofreció a pagar los boletos del recorrido.

Al subir al recorrido Makoto brincaba emocionada. Comentaba algunas palabras en francés a su amiga de cabello negro, ambas hacían comentarios observando al hermano mayor de Rei y soltando un par de risitas a la vez. Darien las observaba a un par de pasos riendo para sí y sin intervenir en el diálogo de las muchachas.

Después del recorrido fueron a Convent Garden ya que Rei le había platicado mucho a Makoto sobre aquél bello lugar; La joven mitad francesa mitad Japonesa se maravilló al ver aquél peculiar lugar aprovechando para comprar cuanta cosa se le aparecía. Cuando sus fuerzas minaron fueron a una pequeña cafetería al aire libre para tomar nuevas fuerzas y comer un poco. Rei pidió una ensalada con pollo a la plancha mientras su hermano pidió una gran hamburguesa con doble queso y doble carne con un vaso gigante de refresco de cola; Darien pidió una pizza personal con champiñones pimientos y algo de salami que terminó compartiendo con Rei que no pudo resistirse a la comida de su amigo, Makoto comió un Hot dog con refresco de lima limón.

Rei terminó de comerse la pizza de Darien y le compartió de su ensalada. El joven no se quejó aunque era notorio que aun sentía hambre y que no había quedado satisfecho. Rei se dio cuenta pero no se sintió apenada aunque le pidió a que la invitara un helado de yogurt con chispas de chocolate de postre, sabía que ese joven no podía decirle que no así que ambos fueron a la nevería favorita de Rei para que su vecino le comprara el tan esperado helado dejando claro está solos a Andrew y Makoto.

Makoto comía con los más finos modales su hot dog mientras Andrew devoraba su hamburguesa sin piedad alguna en silencio, hasta que sus ojos fueron cautivados por la forma delicada en la que Makoto tomaba su Hot dog y lo introducía lentamente a su boca saboreando la mayonesa y la mostaza de éste.

- Mmhm Makoto- Dijo Andrew en perfecto inglés- Quisiera que fuera otra salchicha la que saborearas en tu boca, mi "big ben" sería muy feliz de tomar el lugar de ese hot dog.

Makoto dio una suave mordida a su comida degustando suavemente y generando unos ruidos peculiares, se notaba que disfrutaba su comida, Andrew la miraba embobado, era notorio que el show era más grato que su hamburguesa doble. Ella se dio cuenta y le regaló una sonrisa mientras jugueteaba con su comida en la boca.

- Makoto... ¿serás consciente de lo sensual que luces cuando haces eso?-Insistió el muchacho en su lengua materna- Si no estuviera toda ésta gente aquí te juro que yo te saltaría encima para mostrarte mi "Big Ben"

- ¿"Big Ben"?- Repitió Makoto sonriente con una sonrisa coqueta.

- Si, si ¿te gustaría conocer mi "big ben"?- Preguntó el rubio con un tono inocente a lo que la chica solo asintió.- Ay Mako...Cómo me gustaría darte un tour por mi "Big ben" y yo poder dar un paseo por tus "torres Eiffel"

- ¿"Tour Eiffel"?-Repitió la chica con inocencia

- Oui- Respondió el siendo la única palabra que sabía de francés- ¿me dejarías recorrer tus "Tours Eiffel"?

- Oui, Oui- Respondió sonriente la chica mitad francesa.

- Vaya, vaya...Hansford- Se escuchó una voz a sus espaldas.

Andrew borró la sonrisa de su rostro. Reconoció la voz tras él y no le agradaba nada.

- Jeditte- Bufó el rubio.

- Parece que no te da gusto verme "amigo"-Se burló el otro chico rubio muy similar a Andrew pero con unos ojos de hielo.

- ¿soy tu amigo?- Respondió irónico el joven Hansford.

- Claro que sí. ¿Ella es tu novia?- Pregunta con voz melodiosa el rubio de ojos de hielo.

- No. Es Makoto, la amiga de mi hermana- Responde de mala gana el joven de ojos azules.

- Encantado.-Dijo el no muy bien aceptado Jeditte Flint mientras besaba la majo de la chica de ojos verdes.

- Bonjour- respondió la muchacha sonriendo coqueta al alto rubio de ojos de hielo

- ¿Francés?- Pregunta Jeditte seductoramente

- Oui- le dijo la castaña.

- Que gusto tener ante mis ojos una belleza tan peculiar como la suya- Se expresó el joven Flint en perfecto francés- Usted es verdaderamente hermosa.

- Maldita sea. ¿Qué soy el único que nunca prestó atención a las lecciones de francés?- Bufó Andrew.

- Al parecer si, Andrew. El francés es importante. A las chicas les encanta- Explica el recién llegado.

- Hermano. Darien y yo te trajimos un helado de vainilla y a Mako uno de menta con chocolate.

Se escucharon las palabras de la hermana del Rubio que llegaba acompañada de un alto joven de ojos azules y cabello negro que cargaba consigo una bandeja con tres conos de helado mientras Rei saboreaba un enorme vaso de helado de yogurt con chispas de chocolate, frutas, chocolate derretido, nuez y una cereza encima.

- ¿Trajimos?-Se queja Darien- Si yo pagué y yo cargo los helados ¿en qué parte entras tú?

- En que fue mi idea traerles un cono a ellos también.-Explica con cinismo la muchacha de ojos violeta.

- No tienes lucha- Gruñó Darien fingiendo molestarse; Pero sus ojos se clavaron en un intruso que estaba ante ellos observándolos divertido- Jeditte...

- Creo que a ninguno le da gusto verme-Se burló Jeditte- Ni siquiera me presentas a tu novia.

- Rei no es su novia. Es mi hermana-Comenta furioso el hermano mayor de Rei- Y no sé qué haces aquí, Jeditte si dijiste que irías de vacaciones con tus padres a Viena.

- Que grosero eres Hansford.-Se fingió ofendido aquel hombre de los ojos de hielo- Tus modales no son los mejores.

- Rei. Es hora de volver a Egham-Llamó Darien mientras lanzaba una sonrisa de recelo al rubio aquél- Nuestros padres dijeron que regresáramos temprano.

- Pero Darien. Aun no terminamos de recorrer Londres-Se queja la muchacha- Mako no ha visto muchas cosas aun.

- Vendremos otro día. Lo prometo- Ofrece el pelinegro- Pero ahora debemos volver o llegaremos tarde.

- Es verdad, Rei.-Apoya Andrew- Debemos volver ya a Egham.

- Está bien.-Respondió de mala gana la muchacha de ojos violeta- pero volveremos el día que yo se los pida.

La chica avisó a su amiga en perfecto francés que era hora de irse y Makoto se levantó despidiéndose amablemente del muchacho de ojos de hielo que le dijo algunas palabras en el idioma del amor para robarle una sonrisa a la alta joven. Los cuatro caminaron unos pasos dejando a Jeditte solo pero Rei se detuvo y dio media vuelta.

- Jeditte ¿verdad?-Llamó la chica de cabello ébano.

- Si...-Aceptó sonriente el rubio de ojos cristalinos.

- Deberías visitarnos en Egham. Hoy tendremos una parrillada para celebrar la llegada de mi amiga Makoto. Será divertido.

La chica alcanzó a sus amigos y hermano inmediatamente. Aun alejada de Jeditte podía escucharse la queja de su hermano y de Darien por haberlo invitado a Egham. Jeditte rió por lo bajo. Tal vez visitar a sus compañeros de clase no era tan mala idea...

-000-

De regreso en Egham, todo estaba listo para la parrillada de bienvenida a Makoto en casa de los Hansford. Endimión y Arthur charlaban ante el asador mientras Arthur (el encargado oficial) asaba los cortes de carne. Gea y Risa se encontraban sentadas a la mesa del jardín Hansford mientras bebían limonada, Andrew apareció en el jardín con los platos y vasos que su madre le había enviado a traer.

- Listo, madre- Indicó el rubio.- ¿dónde están todos?

- Tu hermana y Makoto fueron a cambiarse y Darien aun no aparece.- Explicó la madre.

- Y Darien se queja porque yo tardo en arreglarme – Se burló el Rubio.

- Seguro mi hijo debe estar pegado a su libreta, ese chico es bastante introvertido- Aseguró Gea- Salió igual a su padre, si sigo así nunca tendré una nuera y menos nietos.

- Te puedo compartir de los míos-Bromea Risa Hansford- Andrew dice que él desea propagar el apellido y tener al menos cinco o seis cabezas rubias corriendo por la casa de visita.

- ¿Seis?-Se sorprende la mujer de cabello turquesa- ¿no te parecen demasiados, Andrew?

- Estoy planificando, Gea. La familia pequeña vive mejor-Dijo a modo de burla el joven de ojos azules robándoles una carcajada a ambas mujeres.

- Te deseo suerte para encontrar a la pobre chica que acepte semejante misiva- dijo la señora Shields.

- Mi hijo es todo un don Juan no dudo que la encuentre- Afirma emocionada la madrastra del joven Hansford.

- Dónde es la pregunta…-Explica Gea- Mí querida Michiru dice que ella no desea tener hijos…

- La encontrará, no te preocupes- augura la mujer de cabello negro.

- Bonjour- Saluda una bella joven en la puerta del jardín apareciendo con un vestido color rosa pastel a juego con sus aretes de rosa.

- Bonjour Makoto- Saluda Risa hablándole en su lengua materna a la bella chica- Ven, siéntate con nosotras.

- Gracias- Respondió la chica en francés.

- ¿dónde está Rei?-Pregunta Gea a la chica de ojos color jade en aquel idioma extranjero.

- Me dijo que iría a apresurar a Darien ya que se asomó por la ventana y pudo ver que no estaba aquí- Explica la muchacha.

- Cómo me gustaría que tu hija y mi hijo se enamoraran- comenta la madre del pelinegro.

- Sería genial, ¿no?- Se emociona Risa- Pero creo que entre esos dos solo hay una bella amistad…

El silencio imperaba en la casa Shields. En la habitación del único hijo varón de aquella familia no podía observarse nadie. Rei se asomó silenciosamente por la ventana y se percató de ello, entrando como siempre a hurtadillas y hablando casi en un susurro.

- Darien…¿Puedo pasar?-Dijo casi en secreto observando que no había nadie alrededor- Bien. No puede decir que no pedí permiso para entrar.

Rei ahogó su risa y comenzó a recorrer la habitación perfectamente ordenada del obsesivo muchacho, encontrándose con aquella libreta roja que tan celosamente negaba a todos. "vaya, su diario…mmhhmm, ¿qué tendrá aquí?" los ojos amatista de ella brillaron divertidos, la curiosidad era mucha así que tomó la libreta entre sus manos y empezó a hojearla de atrás hacia delante, el título de varios poemas aparecía en las hojas, no eran pocos los que se encontraban ahí; llegó a la primer página encontrando escritas las palabras "para la mujer que me roba los latidos, para aquella que hace que mi mundo gire al ritmo de su sonrisa, para…."Rei no pudo seguir leyendo ya que la libreta fue agresivamente arrebatada de sus manos por el dueño de ésta.

- ¡Deja mis cosas!- Gritó enfurecido como jamás lo había visto la bella chica de ojos amatista.

- ¿qué te pasa?- Respondió sorprendida ella, en todos los años que tenía de conocerlo JAMAS le había levantado la voz.

- Pasa que odio que te entrometas en mis cosas. Pasa que no sabes respetar la propiedad ajena y pasa que odio que te metas en donde no te llaman- retó con los ojos enfurecidos el casi siempre tranquilo chico.

- No te preocupes. Eso no volverá a pasar, ¡vete al diablo!-Gritó la chica antes de salir por la ventana de la casa de los Shields para correr a su casa.

- Rei…-Repitió con tristeza el alto joven al ver a la hermosa chica correr a su casa.

En el patio de los Hansford, Arthur y Endimión habían tenido un ligero incidente al verter un poco de la cerveza de Arthur en el asador, Risa y Gea habían tenido que levantarse a resolver el inconveniente, Dejando a solas a Makoto y Andrew.

- Makoto, te ves tan linda con ése vestido- comenta en tono dulce el rubio robándole una sonrisa a la muchacha de ojos verdes.

- ¿Oui?- Respondió Makoto en el mismo tono suave regalándole una sonrisa angelical.

- El rosa te hace ver muy tierna, pero casi puedo asegurar que la ternura no es lo tuyo, ¿serás una fiera en la cama?- Preguntó el chico sin cambiar la ternura en el tono de su voz.

- Oui- Fue la respuesta de la castaña que sonreía ampliamente ante los comentarios de Andrew.

- Creo que necesito aprender francés….Hay tantas cosas que me gustaría proponerte- murmura Andrew- Y ninguna de ellas decente…

- Mako-Chan.

Se escuchó la voz de la hermanastra de Andrew que llegaba corriendo de la casa de los vecinos con los ojos llorosos abrazándose a su amiga y confidente sin poder detener un par de traicioneras gotas de lluvia que se escurrían por su mirada amatista.

- ¿Qué ocurre, Rei?- Preguntó en perfecto Inglés la alta castaña.

- ¡Darien es un imbécil!- Replicó la joven de rasgos asiáticos con más tristeza que coraje.

- ¿qué ocurrió, hermanita?- Preguntó preocupado el rubio siendo consciente de que su hermana era una mujer que rara vez lloraba.- ¿qué te hizo Darien?

- Es un idiota, Andrew- Se quejó Rei mientras respiraba profundamente para intentar calmarse.

- ¿qué te hizo? Será mi amigo, pero si te hizo algo me va a escuchar- Se molestó Andrew.

- ¡Me dijo que era una entrometida!- Se quejó volviendo a enfurecerse al recordar las frases del joven de ojos azules.

- Pero tú me has dicho que Darien es un chico muy paciente-Dijo Makoto en Inglés- tranquilo…¿por qué te dijo algo así?

- Bueno es que…-Rei bajó la mirada buscando las palabras para "decorar" mejor su versión.

- ¡Espera un momento!-Recapacitó Andrew mirando asombrado a su invitada- ¿HABLAS INGLÉS?

- Claro…Es un idioma común, ¿por qué no habría de hablarlo?- Responde la castaña con naturalidad…

- Es que yo…tu….¡entonces por qué ustedes hablan todo el tiempo en francés!-Explota ruborizado el rubio.

- Por que quisimos aprovechar la visita de Makoto para practicar nuestro francés, hijo- Explicó Risa que acababa de acercarse a los jóvenes.

- ¡Y por qué nadie me dijo nada! –Retó con un color escarlata en todo el rostro el muchacho de ojos azules.

- ¿no estabas cuando lo comentamos?-Responde la señora Hansford con naturalidad.- ah, si…Creo que habías salido. Lo lamento.

- ¿lo lamentan? ¿y tú por qué no me decías nada?-Le reclama el joven Hansford a Makoto.

- Andrew.-Lo regaña su madre- No le hables en ese tono a nuestra invitada.

- ¡No lo puedo creer!-Reta Andrew para salir corriendo del jardín.

- ¿qué le pasa a tu hermano?-Se sorprende la mujer asiática de la reacción de su hijo.

- Ni idea- se cruza de brazos la muchacha sin comprender la reacción de su hermano.

- Buenas tardes….-Saluda un apenado vecino acercándose al grupo.

- Buenas tardes, Darien- Lo saluda Sonriente la castaña de ojos verdes.

- Rei. ¿podemos hablar?- Solicita apenado el joven Shields

- Miren a quién encontré afuera.- Se escucha la voz alegre de Gea Shields que llega con un chico rubio de ojos de hielo.

- Jeditte. Decidiste venir- Comenta sonriente la muchacha de ojos violeta saludando al recién llegado.

- No podía rechazar la invitación de una bella chica, aunque tardé mucho en llegar. Hansford y Shields jamás me dieron su dirección. Tuve que preguntar por todos en Egham- Responde el recién llegado.

- ¿cómo? ¿no es tu amigo éste guapo muchacho, Rei?- Pregunta Gea extrañada.

- Es compañero de clases, mamá- Explica de mala gana el joven Shields

- Ahh. Ya veo. ¿ y dónde vives Jeditte?-Se une a la charla Risa Hansford mientras aparece de nueva cuenta en el jardín el apenado Andrew.

- En la universidad. En Inglaterra no tengo casa- Explica con rostro entristecido el rubio.- Soy de Viena Pero éste verano no iré a casa…

- ¿y dónde la pasarás?- Pregunta entristecida Risa.

- No se…Imagino que lo pasaré en Oxford….Solo…-Responde doloso el rubio.

- Debe ser porque nadie te quiere-Agrega en murmullo el joven Shields

- Darien. No seas grosero- Regaña al pelinegro su madre.

- Eso se resuelve. Te quedas con nosotros- Invitó la Señora Hansford.

- Eso sí que no- Ataca Andrew apoyado por Darien.

- ¿y por qué no?- Alega Rei.

- Yo no estoy de acuerdo en que Jeditte se quede- Alega el hermano de la chica japonesa- No es correcto, mamá. Está Rei y está Makoto.

- Bueno. Si ese es el problema, puede quedarse con nosotros- Invita Gea- Este verano Michiru la pasará en Florencia y Jeditte puede quedarse en la habitación de invitados.

- Pero si ni siquiera es mi amigo.- Se cruza de brazos Darien haciendo una rabieta.

- Claro que son amigos. Jeditte se quedará en nuestra casa y no se hable más- Decidió la mujer de cabello turquesa.

- Gracias, Señora Shields- Comento con una sonrisa maliciosa el alto joven rubio.

- Jeditte, Ven. Debes estar sediento. Te daré un poco de Limonada- Toma la joven de más baja estatura al invitado llevándolo a la mesa de insumos, alejándolo del grupo.

Darien los observaba con mirada molesta que no pasó desapercibida para su mejor amigo y para la chica francesa. Ninguno de los dos hizo comentario alguno, sabían que a Darien no le causaría gracia alguna, si sus ojos fuesen armas de fuego, el recién llegado habría muerto desde hace varios minutos, todos temieron la reacción del muchacho de ojos azules por lo que optaron por dejarlo digerir su coraje a solas.

¡Hola!

Les traigo aquí mi nueva historia :D

Iba a llamarse "Egham" pero a última hora me fui por "aquel verano"

Es una historia corta, por lo que publicaré quincenalmente un capítulo para no quedarles mal.

He de decir que exrtañaba publicar, porque escribir no he dejado de hacerlo. Pero pasa que he estado trabajando en un nuevo fic que es un POCO más largo que éste y del que no he podido avanzar como quisiera. Mientras avanzo el otro le dejo éste para que no se olviden de mi y mis personajes favoritos.

Este es un fic más ligero, con una temática no tan confictiva y para pasar un buen rato. No tengo más pretensión que arrancarles un par de sonrisas, el drama vendrá en la próxima historia 3:)

Les recuerdo que tenemos otro fic en proceso llamada "Historia en un tren" con la pareja "Helios Hotaru" Peeero con los personajes que más amo incluídos.

Yo hice la primera parte y la semana proxima encontrarán publicado en el perfil de "Leonor de Eboli" la segunda parte. No olviden comentar que les parece porque de ello depende una tercera parte 3:)

Gracias a Cherry Hino por su Review en historia de un tren. Te prometo que no he dejado de escribir, lo que pasa es que mi nuevo trabajo es más nocturno que diurno y me queda muy poquito tiempo para escribir, pero a mi pareja favorita no la olvido. Quizás me tarde en publicar pero no duden que siempre tengo algo trabajando en el horno :D

¡Saludos y muchas gracias por leer a pesar de las tardanzas!

Nos vemos en dos semanas

La maga