Cápitulo 1: Paseos.

Ulrich POV:

Iba caminando por las calles de la que una vez fue la ciudad de mi infancia, La ciudad de Torre del Hierro. Caminaba sin rumbo, sumido en mis pensamientos, y sin querer llegué a ese lugar. Ese lugar en el que vivía la persona que en esa época ocupaba tanto mis pensamientos. La casa de Yumi. Esa chica, la que me tenía loco, a la que amaba. ¿Que será de ella? No se si ha sido buena idea abrir mi Dojo aquí, esta ciudad esta tan llena de 'Yumi'. De repente, algo llamó mi atención, una persona me observaba.

La echas de menos, ¿verdad? - Dijo esa voz, una voz dulce y amable.

¿¡AELITA?! - Dije casi gritando de la emoción. Seré tonto pensé, ¿cómo he podido venir aquí a vivir y no pasar a ver a una de mis mejores amigas a su casa?

Claro que sí que soy yo. Que suerte que pasaba por aquí - Dijo sonriente. ¿Cómo no has podido visitarme? - Eso último lo dijo haciendo su particular carita de niña buena.

Acabo de llegar a la ciudad princesa, y no se me ocurrió. He abierto un nuevo Dojo, ¿quieres venir a hablar más tranquilamente? - Dije sonriente, estaba más alegre que antes, esa chica de pelo rosa no se que tendrá que siempre pone de buen humor a todos.

Aceptaría tu oferta encantada, pero tengo muchísimo trabajo en la clínica. Y como me apena tener que decirte esto, pero tengo que irme a trabajar - Aelita dijo eso último casi llorando y lo unico que pude hacer fue abrazarla.

¿Que te parece si mañana quedamos para tomar algo? - Dije

¡POR SUPUESTO QUE SI ULRICH STERN! - Parecia que le iba a dar un infarto cuando dijo eso. y Así como llegó se fue. Desapareció.

Estaba otra vez solo, delante de esa casa que ahora al parecer pertenecía a otra persona. ¿Sería también japonesa?

Seguí caminando hasta mi apartamento, donde me dí una ducha. Luego simplemente me acosté. ¿Como podía ser que se marchase? Después de todo lo que pasamos, y lo más importante de lo que pasó.

AELITA POV:

Después de encontrarme con Ulrich, corrí desesperadamente hasta llegar a mi clínica. Tuve que disculparme con clientes que estaban esperando a que abriese.

Después el día pasó rápido. Eran las ocho de la noche y volvía a la casa. La Hermitage, una gran casa para mi sola, esa casa de cuando era pequeña, la que perdí al virtualizarme en ese mundo virtual, Lyoko. Al pensar en eso último solté una lágrima, como añoro a mi padre.

Abrí la puerta apenada y medio llorando, y subí las escaleras hasta arriba, me quité la ropa y me metí en la ducha. Allí me desquité y lloré muchisimo más. Luego bajé a la cocina y me comí un sandwich de jamón y queso, no tenía hambre. Subí y me acosté. Un día normal.

Iba corriendo, me dolía el pecho, era mala señal, no aguantaría mucho más. Llevabamos corriendo casí horas, el parecía que estaba más fatigado que yo, pero entonces volvieron. Cuando las ví me queria morir, ¡Había vuelto! ¿Pero como?. Entonces unos lasers me sacaron de mi pensamiento y volví a correr. Miré a mi lado, estaba el, con su extraño pelo en forma de punta, y su mechon morado. Depués de tantos años no había cambiado nada. Llegamos a un sitio donde nos pudimos refugiar, entonces le miré. Había algo raro en el. De repente me cogió por el cuello y empezó a extragularme, diciendo, 'Venganza, querida, Venganza' y en el peor momento, lanzó un rayo sobre mí y desperté.

Eran las 4:47 de la mañana y algo se pasó por mi cabeza. Y me volví a dormir.

Decidí cogerme unas vacaciones, y como la clínica era mia, podía hacerlo. Desayuné y me puse ropa limpia, entonces me propuse acomodar los demás cuartos de invitados. Y me propuse a llamarlos.


Ulrich POV:

En el otro lado de la pequeña ciudad...

Me levanté pronto debido a que tuve una pesadilla. Entonces decidí ir dando un paseo mientras iba a el Dojo. Mi casa estaba a las afueras, cerca de la academia, pero el dojo... Estaba en la otra punta de la ciudad.

Comencé mi paseo y entonces, me volvió a pasar quedé tan sumido en mis pensamientos que volví a aparecer en esa casa. Como me odiaba en ese momento. ¿Por qué volvía hacia alli? ¿No era bastante acordarme de como volvíamos a altas horas de la noche y veía a ese estupido parado frente a ella intentando ligar con ella? La persona que viva aquí debe pensar que estoy loco, que la estoy espiando, o algo peor. Que la estoy acosando.

Me odiaba a mi mismo, llevaba una semana aquí en la ciudad de Torre del Hierro, y ya me habia pasado cinco veces. Acaba en su antigua casa.

Pensé en las palabras de Aelita, '¿La echas de menos verdad?'. Creo que sí princesa, creo que sí la añoro.


Antes que nada.. ¡Muchas gracias Haibara14 por darme fuerzas para escribir mi propio fic! Espero que lo leas y te guste, te le dedico.

Este fic va a comenzar un poco tarde toda la acción, pero habrá, no os preocupéis, que la habrá.

Un saludo y Reviews porfi!