ADV: Ni la serie, ni los personajes me pertenecen. LEVIHAN.

Capítulo 1

Las tropas acababan de volver de una larga y dura expedición, con una gran cantidad de bajas y hombres heridos, cosa normal a estas alturas del partido pero que no dejaba de ser doloroso para los propios compañeros, ni que decir de las familias que esperaban esperanzadas su regreso.

La mayor Zoe cabalgaba a un par de metros de distancia del comandante Erwin, quien lideraba las filas, por el costado contrario se encontraba el sargento Rivaille y a unos pocos metros de ella, Mike.

Podía escuchar perfectamente los murmullos de las personas, hablando de los locos suicidas que componían la legión de reconocimiento, gente extraña con altos deseos de muerte. Pero para ellos eso no era así, cada expedición suponía un avance. Y ese era una de las grandes tareas de su escuadrón, compuesto por científicos e investigadores.

De manera inconsciente llevó su diestra hacia el bolso que colgaba a un lado de su cintura, sin soltar las riendas del caballo. Afuera, había descubierto algo bastante interesante y claro, ahora lo llevaba consigo, no podía perder la oportunidad de investigar algo como aquello. Porque si bien su fuerte era la investigación de los titanes, quizá aquello podría darle algún tipo de pista o quizá ninguna, pero nada se perdía con aprender más del exterior en el proceso.

Demoraron eso de media hora en llegar por fin al cuartel, bajó de su caballo y le pidió a Moblit que se hiciera cargo de éste, ella se adelantaría hacia su despacho, en donde luego el muchacho debería ir por órdenes de la castaña.

-Que no te tome demasiado tiempo, Moblit

Demandó, con una gran sonrisa en el rostro. El muchacho asintió de inmediato, realizando el saludo militar para luego llevarse el caballo de la mayor y el suyo hacia el establo.

Hanji podía sentir la mirada de alguien sobre ella, bastante fija, pero no lograba reconocer de dónde venía por más que miraba a sus alrededores. Así que lo dejó estar y se adelantó primero a su despacho, desapareciendo de la vista de aquellos soldados.

Una vez hubo llegado a su cuarto de investigaciones, cerró la puerta tras de sí, abriendo su bolso y dejando el contenido de éste sobre el escritorio. De inmediato tomó un par de libros de la biblioteca contigua junto con un par de cuadernos en blanco, en donde se puso a anotar y describir el objeto que estaba justo frente a sus ojos. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero sintió el golpetear de la puerta.

-Ya estoy aquí, Señorita Hanji

Elevó la vista para ver a uno de sus hombres de pie en la puerta, rápidamente ella se levantó y se dirigió a un costado suyo, jalándole del brazo con fuerzas.

-¡¿Señorita Hanji?!

-Shht.. Moblit, mira..

El hombre siguió con la mirada la dirección que le señalaba el dedo índice de la mujer, sobre el escritorio había algo que nunca antes había visto.

-….. Oh.

-x-x-x-X-x-x-x-

Desde hace una semana aproximadamente no veía a la loca cuatro ojos, desde que llegaron de la última expedición. A Erwin le había realizado un par de preguntas, de la manera más discreta posible para que no fuese a sospechar ni tener ningún tipo de pensamiento equivocado, pero al parecer no sabía nada, estaba igual que él.

Suspiró frustrado. Por otro lado, había notado la cantidad de movimiento que había ahora en el escuadrón de la científica, sus subordinados iban y venían con papeles y libros, parecían estar bastante ocupados. Claramente había una razón para la desaparición de Hanji, ¿Pero qué estaría haciendo? Esta vez no habían logrado capturar a ningún titán como para que estuviese realizando experimentaciones.

Debía admitir que el bichito de la curiosidad le había picado.

Aunque, conociendo a la mujer, seguramente se trataría de una de sus investigaciones aburridas.

No sabía en qué momento sus pies le condujeron afuera del despacho de Hanji, tampoco es como le importara tanto, de hecho, ya que estaba ahí podría aprovechar para ver qué demonios estaba haciendo esa mujer. Tocó a la puerta un par de veces, pero nada.

La volvió a tocar, en caso de que no le hubiese escuchado, pero nada.

-¿Está buscando a la señorita Hanji?

Su mirada se desvió hacia el hombre que acababa de llegar, traía bastantes papeles entre sus brazos junto a un par de planos. Le conocía, era el segundo al mando en el escuadrón de la científica, se llamaba Moblit, si mal no recordaba.

Asintió quedamente, recibiendo en respuesta una ligera sonrisa por parte del muchacho. Moblit se acercó a la puerta y la abrió como pudo entre tantos papeles, dejando a la vista el desastre que había en aquel lugar. Papeles y hojas por todos lados, incluso en el suelo a manera de alfombra. Esa habitación era un completo desastre.

-Disculpe el desorden…

Rivaille sólo suspiró mientras asentía, sabía que no era culpa de ese pobre muchacho, si no que de Hanji. El muchacho se adelantó entrar, siguiendo el luego para cerrar la puerta tras de sí. Enseguida fue capaz de ver a la mujer que buscaba, de pie frente al escritorio. Una luz le llamó la atención, algo que reposaba justo en el escritorio frente a la mujer, claramente eso era lo que ella estaba mirando.

¿Pero qué demonios era eso?

Se acercó con cautela a un costado de la científica, cuando recién ésta reparó en su presencia.

-¡Levi, tanto tiempo! –Comentó con su ya típico tono divertido.

-Hanji.. ¿Qué es esto?

Levi no apartaba la vista de lo que sería algún tipo de piedra, pero eso no era lo que le llamaba la atención, no. Si no que los variados colores con la cual esta resplandecía, era como si tuviese luz propia, además de que el aspecto oscuro de la habitación propiciaba el hecho de que esta brillara.

-Bastante bonita..¿No?

El sargento carraspeó, observando como la mujer llevaba una mano hasta la superficie de aquella piedra.

Él también deseaba tocarla, era como si tuviese algún tipo de imán que se lo demandase.

-La encontré durante la expedición y bueno, aquí la ves~

El joven estiró su mano para alcanzar la superficie de la roca y apenas su piel la rozó sintió una especie de corriente, bastante fuerte, pero no era capaz de separar su mano de ahí. Cerró los ojos de golpe por mera inercia, esperando una descarga eléctrica o lo que fuese. Pero nada de eso sucedió.

Abrió los ojos y miró la piedra, ésta había dejado de brillar.

-¿Eh?¿¡Qué pasó!?

Escuchó lo que sería su propia voz, se sentía bastante extraño, él no había dicho eso. Entornó los ojos para mirar a la científica, pero su sorpresa fue… que no era nadie más que él quien estaba de pie a un lado suyo.

Sus ojos se abrieron como platos, sintiendo su propia mirada sobre él ahora. Sus ojos se deslizaron por su cuerpo, éste era el cuerpo de Hanji, no el suyo.

Escuchar su voz chillar era tres veces más extraño. Tragó pesado, intentando calmarse.

¿Qué pasó aquí?

Moblit rápidamente se acercó, mirando a ambos sin entender nada. Levi podía sentir su mirada sobre él, esperando que explicara algo, creyendo que él era Hanji. Entrecerró los ojos con un marcado tic en el ojo izquierdo.

-¡¿Levi qué demonios haces en mi cuerpo?!

Levi se observó las manos, inspeccionándose con rápidez, era más alto que antes, cosa que le agradaba. Pero estar en el cuerpo de Hanji..

-¿Cómo esperas que sepa yo eso? Tú eres la científica, ¡Arreglalo!

Hanji se volteó hacia su subordinado.

-Moblit, escucha, soy Hanji y no sé qué pasó pero.. Estoy en el mini cuerpo de Rivaille..

-¿Quién dices que tiene mini cuerpo, cuatro ojos?

Murmuró molesto.

Aquel comportamiento era más que suficiente para que Moblit entendiera que en efecto, ambos superiores habían cambiado de cuerpos.

Aquella era una escena de locos. El cuerpo de Hanji con la típica mirada seria y fría de Rivaille. El cuerpo de Levi, con aquellos ojos resplandecientes que caracterizaban a la científica.

Y ambos en medio de una pelea de "Dimes y diretes".

-La piedra.. ¿Por qué perdió el brillo?

La científica se volteó para mirar al muchacho de su escuadrón, pensando con rapidez. Claro..

-Perdió el brillo cuando Levi y yo la tocamos.. No puede ser –Alza una ceja, sorprendida.

Rivaille, por su parte aún no entendía un carajo, solo quería volver a ser él.

-¿Significa eso que la piedra les hizo cambiar de cuerpos?

-Así parece Moblit, así parece

Ahora Levi comenzaba a entender, dirigió su mirada a la piedra y maldijo en voz baja.

-Santa mierda.