Adv: Los personajes no me pertenecen, LeviHan. Palabrotas.

Capítulo 9

Los delgados rayos de luz que lograban atravesar ranuras sin cubrir por la cortina golpearon sin ningún tipo de miramiento el rostro de la científica, quien hacía un tremendo esfuerzo por mantener los ojos cerrados y seguir disfrutando de su sueño. Un sueño bastante extraño, pero que no era del todo desagradable. Sensaciones nuevas recorrían su cuerpo como si de electricidad se tratase, pasando por cada célula de su piel, hasta el lugar más lejano de su cuerpo.

Un espasmo.

La silueta de una persona acercarse y arrinconarla, comenzando a deslizar sus dedos de manera provocativa sobre su dorso. Unos labios que buscaban el contacto de la cálida piel de su cuello para disfrutar de su tacto y sabor. Unas piernas curiosas que se enredaban con las suyas en busca de contacto físico.

Otro espasmo.

-Hanji, levántate ya

Levi entendía que la mujer estuviese realmente cansada, sobre todo por las horas eternas que pasaba sentada en su escritorio haciendo nada más que trabajar, entendía la necesidad de sueño perdido que estaba intentando recuperar, pero no le quedaba de otra que despertarla, así eran los horarios y que ella no los respetara no era su maldita culpa. Sobre todo si había una estúpida piedra que podía recuperar su brillo mientras dormían, si eso sucedía mientras ellos no estaban sería más que una desgracia.

-Mmmnh…

-Te doy tres segundos

Nada.

-Tres.. Dos.. Uno

-….

-Cero

Y así es como Rivaille, sin remordimiento alguno dejó caer el agua contenida en el macetero de flores más cercano en el rostro de su propio cuerpo. La científica abrió los ojos de inmediato y se incorporó en la cama de sopetón, mirando al sargento como si acabara de crecerle una segunda cabeza.

-Yo te lo advertí

Hanji sacudió la cabeza, se sentía extraña, lograba recordar solo fragmentos de su reciente sueño y algo la inquietaba. Un ligero rubor adornaba sus mejillas mientras que desviaba su mirada hacia sus piernas, intentando tranquilizarse.

Fue en el trayecto en que su mirada se deslizaba hacia sus piernas que descubrió algo curioso, un bulto sobresalía casi como si gritase por atención. Frunció el ceño curiosa, creía saber qué era.. Era..

-¡Levi sal de aquí, AHORA!

Grita, alzando sus piernas para rodearlas con sus brazos e intentar ocultar lo que acababa de descubrir, ¿Lo habría visto? Claro que no, de otra manera tendría una sonrisa burlona en sus labios, más ahora solo le miraba entre sorprendido e intrigado.

-¿Qué?

-¡Eso! Sal ahora

La ahora mujer entrecierra los ojos para mirarle con sospecha, optando por hacer caso y abandonar la habitación antes de que la científica se pusiera histérica, pero debía admitir que le llamaba bastante la atención su reacción.

-Sólo apresúrate

Fue lo único que dijo antes de retirarse, echándole una última mirada a la habitación. Apenas la silueta de Rivaille desapareció se tapó el rostro con la almohada, ahogando un grito desesperado, comenzando a hilar las ideas.

-Maldito Levi, malditos hombres –Agacha la mirada hacia la zona abultada- Maldito tú

Acababa de pasar el susto del año, si Levi se hubiese dado cuenta no hubiese sido capaz de seguir mirándole a la cara, se hubiese confinado en su oficina por el resto de la eternidad o eso creía, quizá exageraba un poco.

-Bien Hanji, esto es lo que algunos denominan como "Tienda de campaña" luego de un placentero "Sueño húmedo"

Ella no era idiota, si iba a vivir en un cuerpo de hombre lo mínimo que debía hacer era investigar y leerse un par de libros respecto a los hombres y sus problemas de vida, estímulos, etc. Y bueno, en uno de esos tantos libros recordaba haber leído que un hombre debe expulsar la esperma de su cuerpo al menos dos veces por semana, era una orden biológica, algo normal y esa era una de las posibles formas de escape si no se mantenían relaciones sexuales en aquel período.

Una manera bastante vergonzosa y humillante si es descubierta, en su sincera opinión. ¿Levi había tenido que vivir aquello también? ¡Por supuesto, es hombre también! Eso era lo único que lograba consolarle o.. perturbarle.

En fin, tenía que hacer algo con eso si deseaba salir impune de todo esto y sin que nadie se enterara. ¿Qué debía hacer? Fija su mirada nuevamente en aquella tienda de campaña compuesta por el miembro y las sábanas, como si él fuese capaz de responder a todas sus dudas.

¿Qué decía el libro?

Cerró los ojos ahora, intentando recordar los escritos respecto a eso. Recordaba que una manera era masturbarse, ¿Pero la otra?. Se muerde el labio inferior angustiada, hacer aquello no estaba siquiera entre sus opciones, respetaba si Levi lo hacía para zafarse de esos casos, pero ella no lo haría, claro que no.

Sintió los golpes en la puerta llamarle.

-¡Ya voy!

Algo tenía que ver con el agua.. Sí, con el agua..
Se pone de pie y se dirige al closet para sacar una toalla. Por alguna razón eso le recordaba algo, la toalla.

¡Una ducha de agua fría!

Excelente Hanji, eres maravillosa.

La científica se apresuró a entrar en el baño y dejar correr el agua helada antes de desvestirse. Cerró los ojos, conteniendo la respiración antes de sumirse en el endemoniado frío del agua helada. Todo esto sería mucho más fácil si no estuviesen en pleno Invierno. Sentía como su interior se retorcía y el cuerpo de Levi respondía al inminente frío comenzando a temblar, sus dientes casi castañeaban y luego de unos segundos vio como el amigo cercano de Rivaille se tranquilizaba y volvía a su posición natural.

Inmediatamente se alejó del agua como si se tratase de un gato, sentía la piel de gallina y como unos escalofríos le recorrían. Se apresuró a envolverse en la toalla para luego correr a vestirse a una velocidad nunca antes vista.

Abrió las cortinas, permitiendo la entrada del sol, que aunque era poco, de todas formas ayudaría en su propósito. Se puso de pie de tal manera en que el sol cubriera por completo su cuerpo durante un par de minutos.

-Sol.. Sol.. Dame tu calor –Canturreó aun sintiendo algunos temblores recorrerle el cuerpo. Cuando creyó que ya estaba lo suficientemente bien como para que no se notara nada anormal en ella salió.

Lo primero que sus ojos vieron fue a su propio cuerpo recostado sobre la muralla, Levi parecía molesto por la tardanza.

-Hasta que te dignas a salir

-Ah.. Sí, me bañé

El semblante del mayor ahora se mostraba más que sorprendido.

-¿Te…bañaste? –Pregunta incrédulo, no se lo creía. Se acercó para comprobarlo, tocando su cabello aún mojado. Era cierto, se había bañado –Pero si sólo te bañas cuando yo te baño..

-C-Claro.. ¡Es que de repente me dieron ganas! –Alza la voz, riendo nerviosamente mientras comienza a caminar de manera algo apresurada, ante la mirada escéptica del mayor.

-¿Por qué no usaste el agua caliente?

-¡TITÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!

Gritó la científica, fingiendo no haber escuchado esa pregunta y corriendo todo lo que daban sus pies hasta su propia oficina.

¿Por qué Levi tenía que hacerle ese tipo de preguntas? ¿Es que acaso no tenía vergüenza? ¡Era su cuerpo, de ÉL!

-¿Y ahora qué le pasa? –Pregunta al aire, extrañado ante la conducta de la científica.

Comentarios

¡Buenos días, buenas tardes! Aquí vengo yo actualizando luego de muuuuucho tiempo, lo sé… No me odien por eso uvú En fin, en este capítulo le tocó a Hanji sufrir uno de los típicos casos de un hombre x'DD Agradezco la idea de Kiti, quien quería que actualizara también, el capítulo va dedicado para ti Dear.

Espero que hayan disfrutado del capítulo y que sigan apoyando el fic. ¡Nos vemos en la próxima actualización!

¿Merezco Reviews? C: