Esta es una historia basada en los personajes del mundo de SNK de Hajime Isayama.


"Proyecto Súper Soldado"

Capítulo 1-La Propuesta

Era medio día, el sol estaba en su máximo esplendor y se podía sentir un aire fresco acariciando tu rostro, los sargentos del escuadrón de reconocimiento regresaban de su inspección por los alrededores comenzada en la mañana. Cuando llegaron al cuartel, apareció Moblit dirigiéndose hacia Hanji y Levi, quienes aún seguían desmontándose de sus respectivos caballos.

-Erwin desea hablar con ustedes–dijo Moblit de manera seria.

-¿Ahora que es lo que quiere?- mencionó Levi de manera fría mientras retiraba la silla de montar de su caballo.

-No sé...realmente no me dijo nada, sólo me dio la orden de avisarles cuando llegaran-comentó el soldado mientras ayudaba a Hanji a bajar del caballo.

-¡Gracias!- dijo ella dibujando en su rostro una gran sonrisa. Se acercó a Levi poniendo su mano en el oído de este y susurrándole alegremente -Entonces Heichou, tenemos que apurarnos a ir a su oficina.

-Tsh bueno- volteando a ver al asistente de Hanjii -¿Puedes llevar los caballos a sus establos?

Levi se acerca a Moblit para darle las correas de los dos caballos en la mano para que se los llevara a guardar. Este se despide de su líder mientras ella se va con el pequeño soldado a ver a Erwin.

Ellos iban por el pasillo rumbo a la oficina de su comandante, al llegar se encuentran con la puerta entrecerrada.

¿Podemos pasar?-grito Hanji mientras tocaba la puerta sin parar, lo cual le costó una llamada de atención de Levi.

¡Claro, adelante!- se escuchó una voz varonil salir de la habitación.

Entraron a la oficina y Levi cerró la puerta de manera cuidadosa (ya que detestaba el ruido que hacia porque sus tornillos estaban oxidados). Erwin les pidió que tomaran asiento y comenzó a hablar.

-Les pedí que vinieran ya que ustedes son los únicos que pueden realizar esta misión –el comandante se detuvo para tomar un poco de aire y continuo -He recibido órdenes de los superiores de ejecutar un plan, el cual es llamado Proyecto Súper Soldado, en el que es necesario crear a un individuo que contenga las mejores capacidades de los soldados de esta legión, alguien que equivalga en poder a todo un ejército y con ello tengamos seguro nuestro triunfo contra los titanes, en el que…

-Ve al grano Smith, no tengo todo el tiempo- Levi interrumpió al comandante mientas ponía su cara de desinterés y se sobaba el cuello.

-No te estreses tanto, te puede venir un derrame cerebral y así nunca sabrás lo que nos quería decir Erwin-dijo Hanji soltando una gran carcajada burlona.

-Bueno, en conclusión- se detuvo para aclararse la garganta y buscar las palabras adecuadas para decirles a los dos soldados -¡Quiero que tengan un hijo lo antes posible!.

Al escuchar esto, repentinamente se pintó en el rostro de Levi una expresión de sorpresa y la alegre sonrisa de Hanji se esfumo dando lugar a una cara seria y pálida, producto de los nervios que le trajo el escuchar la propuesta de su comandante.

-¡Que mierda te pasa Erwin, como rayos te atreves a pedirnos eso!-grito el pequeño hombre mientras se levantaba alterado de su silla, golpeaba la mesa con su puño y mostraba su rostro lleno de furia y desconcierto, la cual se reflejaba en los claros y brillantes ojos del soldado.

-Cálmate Levi-respondió el comandante de manera seria -Es por el bien de la humanidad.

-Si es por el maldito bien de la humanidad, entonces ¿porque carajos no lo haces tú?-dijo el sargento con una voz cada vez más gruesa y con un nudo en la garganta. Él se alteraba más y más, por lo que le era difícil mantener la postura educada que siempre mostraba en la legión.

-Como ya te lo había mencionado, es algo que solo ustedes dos pueden hacer-dijo Erwin mientras trataba de calmar al pequeño soldado -Con tus habilidades de combate y fortaleza, más las habilidades de deducción e inteligencia de Hanji, pondremos conseguir al mejor soldado que la historia de la milicia haya tenido, eso sin agregar el entrenamiento que se le daría a temprana edad.

Los dos hombres seguían discutiendo el asunto, cada vez con más gritos e insultos de parte de Levi y con la voz más gruesa por parte de Erwin. Hanji mientras tanto seguía sentada y nerviosa tratando de decodificar todo lo que estaba pasando, hasta que optó por hablar.

-Erwin- dijo tartamudeando, ya que se sentía temblorosa -Sé que al unirme al ejercito me hicieron saber que tendría que hacer sacrificios, morir si era necesario y que siempre tenía que dar mi mayor esfuerzo para salva guardar la seguridad de la humanidad, pero eso a entregar mi intimidad o virginidad, es algo que simplemente me es difícil de aceptar.

Los dos soldados se quedaron atentos a las palabras de la temblorosa mujer, a lo que el comandante dijo amablemente para tratar de tranquilizarla:

-Sé que es algo difícil de pedirles y que no se puede tomar a la ligera, además de que no se encuentran emocionalmente preparados para decidirlo de una vez. Por esto les daré tiempo para que se relajen, lo piensen con la cabeza fría y que después me den una respuesta.

Después de un leve suspiro, Levi y Hanji no tuvieron nada más que aceptar la propuesta de tomar tiempo para pensar. Ellos realmente no se encontraban en condiciones de decidir lo que iban a hacer respecto a tener un hijo, ya que aunque juraron velar por la seguridad de los humanos, se trataba de hacer un hijo sin amor, el cual tendrían prácticamente que regalar a la policía para darle un futuro como soldado, en el que había la posibilidad de que muriera a manos de los titanes, así como le había pasado a muchos de sus compañeros y amigos.

Los dos se levantaron de sus asientos desanimados, se dirigieron hacia la puerta, pero antes de salir escucharon al comandante Smith decirles de manera muy fría -¿Acaso no sería egoísmo de su parte el poner por encima de la seguridad de la humanidad, su bienestar personal?

Después de esto se escuchó un fuerte golpe, producto del enojo de Levi al cerrar la puerta. Erwin se quedó sentado en su escritorio y mirando hacia la ventana, estaba pensando en todo lo que había pasado hace un momento.

¿Sera acaso que yo soy el egoísta por pensar en la victoria antes que en lo que sienten mis amigos?-susurro mientras regresaba a la realidad - No... ellos son los que no quieren apostar para ganar.