Habían pasado ya tres días desde que le envió el mensaje a Prusia, pero la respuesta de éste aún no había llegado. Hungría no sabía qué hacer. Los demás países sabían de la 'broma' que la chica le había hecho a la ex-nación. de hecho, Italia, Austria y Alemania habían estado delante en el momento preciso.

Estaban pasándolo bien en casa de Austria, haciendo bromas entre ellos, hasta que llegó una no inusual pelea entre Hungría y Prusia. Todo iba bien hasta que todo empezó a irseles de las manos, hasta que Hungría, harta ya del albino, le soltó: 'Al menos las naciones somos personas maduras que no dependemos de nuestro hermano para seguir existiendo'.Nadie había dicho nada durante unos segundos. Era sabido que Prusia seguía existiendo gracias a su hermano, pero ese era un tema del que odiaba hablar, ya que no soportaba la idea de depender de nadie. Más aún si se trataba de su hermano menor. Hungría se dio cuenta de lo que había dicho demasiado tarde. Llevándose las manos a la boca en un acto reflejo, miró al ofendido Prusia. Éste le estaba mirando incrédulo, sin poder creerse que Hungría le hubiese soltado esa verdad a la cara, y encima delante de más gente. Había sido un golpe bajo y todos lo sabían. Austria intentó relajar el ambiente rápidamente, preguntando si querían algo de beber. Italia se animó y respondió que sí, y le siguió a la cocina. Austria echó una última mirada a Hungría antes de entrar, pero ésta no la notó. Estaba aún bastante sorprendida y arrepentida de lo que acababa de decir. Ella jamás le había hecho daño a Prusia intencionadamente. Pero al parecer, la chica se había cansado ya de su egocéntrico amigo. Eran ya varios siglos aguantando sus tonterías.

Por otra parte, Prusia mantenía una expresión indescifrable. No se acababa de creer lo que le había dicho Hungría. Hungría, una de las personas a las que más quería (a su manera) le había reprochado su condición de exnación. Era algo demasiado increíble. Entonces, por fin reaccionó. Se puso en pie y se dirigió hacia la puerta, no sin antes girarse hacia Hungría y decirle fríamente

-Me voy. No quiero que mi inmadurez siga molestando a otras naciones-Y dicho esto salió pegando un fuerte portazo. Alemania pidió persón a Hungría de parte de su hermano y, recogiendo su abrigo, se apresuró a seguir a su hermano.

Hungría seguía sentada en el sillón sin poder procesar bien lo que acababa de ocurrir. Era todo demasiado irreal. Lentmente procesó lo que había ocurrido y sus ojos se anegaron en lágrimas. Se tapó el rostro con las manos y lloró amargamente. Ella no era así. No sabía que le había podido pasar, pero ella no era tan cruel.

Sintió de pronto como alguien le tocaba el hombro y levantó la cabeza. Ahí estaba Austria junto a una bandeja con té que había dejado en la mesa.

-Tendrás que pedirle algo más que un 'lo siento' para que te perdone- Dijo mirándola tristemente. Italia también estaba ahí, sin enterarse realmente de lo que había pasado. Pero hasta el se daba cuenta de que algo iba mal.

-N-no fue mi intención decir eso...Tú lo sabes, yo no soy así- Dijo mirando a Austria todavía llorando.

-Lo sé. Esperemos que Prusia solo esté exagerando un poco...-Dijo intentando calmar a la chica

Así fue como había empezado todo. Aquella 'broma' que quizás le había costado su amistad con Prusia.


Este es mi primer fic, asi que dadme una oportunidad, please! Subiré los capítulos regularmente^^