Special thanks to the wonderful Kristina (lyricalkris, the autor) for giving me the opportunity again... you won't regret sweetheart.

Traducción: Just a Number

Summary: Los números son a veces obstáculos invisibles. Para Edward, una edad significativa entre él y Bella, determinaba los confines de su relación. ¿podrá ella enseñarle que a veces un número es sólo eso?

Disclaimer -de la autora: Aun no soy SM, solo estoy jugando en el camino con sus juguetes.

Disclaimer -traductora: Tampoco soy SM, la historia es solo una traducción y espero que la amen tanto como yo.


Just a Number

Prólogo

- Dale Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.

Esme Cullen limpió sus pequeñas pero significativas lágrimas de sus mejillas, y con el resto de asistentes fúnebres que estaban para aquel entierro, murmuró:

- Amén.

- Amén. –dijo una pequeña voz, la primera palabra que había soltado ese pequeño retoño en tres días después de haber experimentado la dolorosa y trágica pérdida de sus padres.

Un sentimiento de profunda liberación aclaró su corazón dolorido cuando pronunció suavemente aquella palabra, y Esme se acercó a tomar la mano de la pequeña niña, esperando poder transmitir algo de seguridad a la única hija de una de sus mejores amigos.

Pero la pequeña niña no quería nada de eso. Gentilmente retiró su mano antes de ver hacia Esme con una mirada enorme y rota que dejaron el corazón destrozado de Esme nuevamente. Luego la pequeña simplemente miró hacia lo lejos, fijándose de modo absorto en los dos féretros que contenían los cuerpos de sus padres.

Un sollozo se atoró en la garganta de Esme. Su mejor amiga y su esposo estaban muertos, asesinados por un estúpido conductor ebrio. Era impensable, inimaginable… y aun así pasó. Reneé y Charlie se habían ido, dejando atrás a su pequeña de seis añitos.

El servicio fúnebre cesó, sin embargo, Bella continuó allí, rechazando hablar o si quiera mirar a todos esos visitantes momentáneos ofreciéndole sus condolencias.

Sin querer poner algún tipo de estrés adicional en sus hombros, Esme observó rápidamente a su esposo

Carlisle asintió, sabiendo instintivamente que le había dicho su esposa con la mirada.

- Traeré el auto.

El viaje de vuelta a la casa estaba rodeado de un incómodo y ansioso silencio. Esme volvió sobre sus hombros a mirar nuevamente hacia atrás, y observo a la niña totalmente quieta en su sitio. Preocupación y consternación batallaron por dominar a Esme, la pequeña Isabella era una niña tan sensitiva -¿cómo podría ella lidiar con tan devastadora pérdida?

Los siguientes días, Carlisle y Esme estuvieron devotos a la pequeña, tratando lo más que podían de sacarla de la burbuja en que se había encerrado.

No era natural para una criatura de su edad que se mantenga tan quieta. Parecía que siempre se sentaba y miraba fijo a la nada sin importar donde se estuviese. En su habitación, rodeada de juguetes, solo miraba por la ventana apretando al osito de peluche, que le regaló su papá, junto a su pecho. Solo si le urgía, salía a sentarse en el porche y mirar a los árboles. Ella tomaba las cosas que intentaban darle, pero parecía ser más que lo tomase como rutina que como algo que le entusiasmase.

No tenía interés en el estetoscopio de Carlisle, ni en los libros de Esme, ni mucho menos en los juegos que intentaron hacerla jugar. No decía nada, aunque era muy bien persuadida para que asintiera o negara con la cabeza: "Si, el emparedado de mantequilla de maní y mermelada estaba bien"; o, "no, no quería helado".

Al final de la semana, los dos hijos de Esme y Carlisle vinieron de la Universidad a pasar el verano. El mayor de vientidós años, Emmet, abrazó a la pequeña hasta alzarla del piso, aventándole al aire. Su siempre presente sonrisa se congeló y decayó cuando Bella no reaccionó para nada a su saludo. No chilló, ni siquiera una sonrisita se le escapó demostrando haber disfrutado del momento. E, inseguro de como manejar la apatía de la niña, Emmet la bajó a sus pies de nuevo.

El joven Edward de veinte años no saludó a la niña al instante. Esme estaba a punto de apresurarlo a que lo haga cuando Carlisle le detuvo, observando su interacción cuidadosamente. Sus ojos siguieron a ambos, viendo como Edward se sentaba al lado de Bella sin decir una palabra.

La situación continuó por varios días. Sin importar donde se sentara Bella a observar cuidadosamente, Edward se ponía justo a su lado y en silencio. El podía estar trabajando o leyendo en su laptop, pero siempre estaba a su lado.

Al quinto día, viniendo de ningún lugar, Edward se puso de pie.

- Voy a caminar un rato. –dijo, sin dirigirse a ningún lugar en específico, sin siquiera entonar.

Y le tendió la mano a la pequeña niña.

Esme observó, demasiado sorprendida, mientras Bella giraba un poco su cabeza observando cuidadosamente su mano, de forma precavida y demasiado tensa, un gesto que aparentemente era inadecuado para tan pequeño rostro. Luego, se puso de pie , aseguró su osito bajo uno de sus brazos y puso su mano libre sobre la de él.

Juntos, caminaron en dirección a la línea que formaban los árboles.


Hola! Bienvenidas a una nueva traducción.

Esta maravillosa historia cuenta con 16 capítulos y como especifique al principio, es de la maravillosa Lyricalkris...

Okay, espero los insultos por llenarlas de nuevas historia y eso, no puedo evitarlo, esta historia lo vale. Un besote. ¿preguntas? Aquí estoy.

Ale!