Disclaimer: Los jóvenes titanes, así como Batman y el resto de sus personajes no me pertenecen sólo los utilizo para dar vida a las historias que salen de mi loca mente.

La habitación estaba a oscuras y aunque eso no le impedía ver con claridad la tensión entre esas cuatro paredes si le causaba dificultades para hablar. En todos los años que tenía de conocer a Bruce Wayne, Superman jamás lo había visto así, y siendo el caballero de la noche como era, eso decía mucho.

–Bruce –su compañero ni siquiera lo miró, le daba la espalda, con la mirada puesta en la ventana, pero tenía la impresión de que no estaba viendo su jardín.

–Llévatelo, antes de que me arrepienta –la voz de Batman sonaba ronca, como si hubiera pasado mucho tiempo sin hablar.

–Hiciste lo correcto, no necesitas mancharte las manos de sangre –sabía lo que resultaba todo aquello para él, dejar con vida al Guasón era probablemente, lo más difícil que había hecho en su vida.

–Merecía morir, merece morir –sus puños se crisparon tanto que Clark Kent pensó seriamente que lanzaría un puñetazo al cristal, pero no fue así.

–Que él muera no traerá a Jason de vuelta Bruce, sólo te convertiría en un asesino y no lo eres –aunque consideró acercarse, consideró que no era buena idea, Batman no era un hombre de consuelos aunque en estos momentos estuviera claramente roto, su orgullo no le permitiría verse tan vulnerable.

–¡Sólo llévatelo con un demonio! –gritó de pronto, perdiendo el control y viéndolo de frente, no era un hombre destrozado, era un padre que había perdido a su hijo a manos de un maníaco y aunque jamás se lo diría Superman sintió una profunda pena por él.

–Bien… y Bruce, aún te quedan dos, no los pierdas –entró a la baticueva, dejando sólo al héroe de ciudad Gótica con sus pensamientos.

(****)

Cyborg revisaba atentamente los signos vitales de Starfire. Si durante el camino se había sentido inquieto, eso no era nada en comparación con lo que sintió cuando encontró a Flash en la entrada de ciudad Gótica, diciéndole que lo necesitaban con urgencia.

Flash tenía la tarea de llevarlo hasta la baticueva, sin embargo como Cyborg no pertenecía a la liga, ni tenía lazos con ninguno de sus miembros, no debía descubrir la ubicación de la misma. Y no es que a él o a Dick les molestará, pero en el estado del tío Bruce, no quería alterarlo más, sus nervios ya habían tenido suficiente por ese día.

Y lo primero que Cyborg vio cuando le quitaron la venda de los ojos fue a su amiga y compañera, tirada en una camilla improvisada, bastante mal herida y a Nightwing a su lado, desesperado como nunca lo había visto.

Y por si todo eso no fuera suficiente, ¡Gran sorpresa! ¡Star estaba embarazada!, una excelente noticia, que por el momento sólo lo alteró más, cuando la pelirroja estuviera fuera de peligro entonces se alegraría mucho y haría mil bromas al respecto.

Por suerte, el auto T estaba cargado con equipo médico, bien, ahora tenía una buena justificación para haberlo incluido.

–¿Qué opinas Cyborg? –su amigo y líder lucía cansado, agotado y por encima de todo, a punto de explotar de preocupación, ya veía lo que el embarazo causaría en sus nervios a partir de ahora.

–Esta delicada, pero estará bien, sus signos vitales se han estabilizado y su cuerpo se recuperará pronto –explicó el mitad robot, sus propios nervios comenzaban a tranquilizarse ahora.

–¿Y el bebé? –casi parecía que el pelinegro no se atrevía a pronunciar la palabra bebé, pero tendría unos cuantos meses para hacerse a la idea de ser padre, nada realmente grave, quizás se volvería un poco más paranoico, pero que más daba.

–Está bien, sin embargo, no tengo información sobre los embarazos de las tamaraneanas, necesito almacenar toda la que se pueda en cuanto Star despierte, y tenemos que saber qué fue lo que causo la –dudó por un instante antes de continuar –la amenaza de aborto, es probable que a partir de ahora no deba ir en las misiones.

Antes de que ellos continuarán su charla, que claramente incluía un –desde luego que ya no irá a las misiones –por parte del antiguo petirrojo, Superman entró en la habitación provocando silencio en los jóvenes héroes.

–¡Oh Dios mío! ¡Eres Superman! –casi gritó Cyborg.

Bueno, el silencio no duró mucho.

–Así es –sonrió el héroe kryptoniano.

Antes de que Nightwing pudiera quejarse sobre su actitud, Cyborg ya había corrido al lado de Superman y se había tomado al menos tres fotos con él causando una vena gruesa en la frente de su líder.

–Mira esto, bestita enloquecerá cuando las vea –celebró causando la primera risa en horas de Flash, estar bajo tanto estrés era malo para él.

–¿Cómo está? –preguntó Clark refiriéndose a la tamaraneana, aunque no la conocía sabía bien el cambio que había causado en su casi sobrino Dick.

–Mejor, se recuperará pronto –respondió el pelinegro –¿te llevarás al Guasón cierto?

–Sí, partiré ahora mismo, sólo venía a ver como estaba tu novia y a despedirme –aunque en realidad, su mirada viajó por toda la estancia pareciendo buscar algo…o a alguien.

Alguien que se escondía en un rincón de la baticueva y no se atrevía a salir desde que Flash había llegado con Cyborg pero que al ver la mirada de "su tío" supo que no podía continuar ahí.

Cuando los ojos del héroe de la liga la vieron sonrió sinceramente.

–¿Dónde está mi sobrina pelinegra favorita? –la chica corrió a los brazos extendidos del héroe quien la abrazó con cuidado y le dio vueltas en el aire.

Lo cierto es que los miembros de la liga y sus asistentes eran como una gran familia, pero Elizabeth en particular, tenía una chispa, una magia y una dulzura simplemente irresistibles que hacían que todo aquel que la conocía la adorara casi al instante.

Después del cariñoso abrazo la dejo en el suelo y se despidió definitivamente.

–Deben ir a Atalaya… Flash las chicas quieren ver a Joy y te matarán si las haces esperar más, y ustedes dos –señaló al par de hermanos –estoy al tanto de todo, así que les espera una larga charla con Diana y Shayera –los hermanos se miraron entre sí con una sonrisa algo atolondrada, tendrían que dar una o dos explicaciones –gusto en conocerte Cyborg, espero verlos pronto y que Starfire se recuperé pronto.

Salió de la estancia en busca de su prisionero dispuesto a marcharse cuanto antes, con ese payaso nunca se sabía nada.

(****)

Los signos vitales de Starfire se mantenían estables pero continuaba inconsciente y a Cyborg le preocupaba mucho la situación. Había platicado mucho con la pelirroja sobre su planeta y sus costumbres, sobre su misma salud en caso de una emergencia, pero jamás se le había ocurrido preguntar algo sobre los embarazos de las tamaraneanas, así que si no sabía casi nada sobre una embarazada terrícola, no tenía idea de cómo cuidar a su amiga.

Miró a su alrededor, estaba en la famosa baticueva y el silencio –para ser honestos –era aturdidor. Aún no había visto al dueño por ningún lado, pero ya había tenido bastantes sorpresas hasta el momento. Todavía no se reponía de la impresión al saber que su amigo y líder era nada más y nada menos que Dick Grayson, el protegido del multimillonario Bruce Wayne, ni que decir ante la lógica sobre la identidad del héroe de ciudad Gótica. Nightwing no había tenido otra opción que confesarle la verdad cuando había reconocido a su hermana.

Esa era otra cosa que le sorprendía, jamás había imaginado a Nightwing como hermano mayor, pese a sus episodios obsesivos y su sobreprotección con Star, y entre más lo pensaba más estaba seguro que sería un hermano muy, muy sobreprotector.

Ni siquiera sabía porque había llegado ese pensamiento a su mente, así que fijo su mirada en su amiga intentando concentrarse en lo que era realmente importante.

Sería tío de nuevo. Si bien era cierto que no compartía lazos de sangre, los titanes eran su familia y ese niño o niña que venía en camino sería su sobrino, al igual que el pequeño Joy. Sonrió, ahora si tendrían un líder neurótico.

Dick se había ido a descansar, bajo gran insistencia de todo mundo ya que no quería despegarse de su novia, pero estaba tan agotado que no tuvo más remedio que aceptar, bajo la invitación a que avisará a Alfred si necesitaba algo.

De pronto notó que no estaba solo.

–¿Llevas mucho rato ahí? –preguntó intentando sonar casual.

Elizabeth salió de su escondite, al parecer, era muy buena para esconderse y pasar desapercibida, tenía el presentimiento de que su hermano mayor le había enseñado una o dos cosas a esa chica.

–No, en realidad no –la chica se sonrojó al ser descubierta.

–¿Elizabeth, cierto? –o al menos eso creía recordar haber escuchado.

–Eliza está bien –la chica se acercó despacio, se veía bastante tímida para ser la hermana del antiguo petirrojo, pero analizándola bien, sus facciones se parecían.

–Yo, yo estaba cuando tu hermano se enteró, yo, lo siento mucho –la chica comprendió que se refería a lo de Jason, por lo menos Cyborg era sincero, había algo en su voz, a diferencia de muchas condolencias que había recibido últimamente, él era sincero.

–Gracias –le dedicó una sonrisa sincera y no necesitó decir más –¿cómo se encuentra? –preguntó mirando a su futura cuñada.

–Parece que ambos están estables, pero me preocupa la poca, o mejor dicho, la nula información que tengo sobre el bebé, necesitamos que Star despierte para saber cómo se desarrolla un embarazo tamaraneano –confirmó Cyborg, Eliza suspiró, la heroína ni siquiera estaba enterada que iba a ser madre, saberlo, y además que estuvo a punto de perderlo, iba a ser un impacto muy fuerte. Pensó durante un momento, el titán parecía confiable, puso su mano sobre el vientre de la pelirroja y un resplandor azul salió de su palma. Esta vez, no necesitó cerrar sus ojos.

El chico la miraba fijamente, bastante sorprendido.

–El bebé se encuentra bien, un poco débil, pero bien –quiso añadir algo más, pero prefirió reservárselo para ella, valía la pena guardar la sorpresa.

–¿Cómo? –el moreno no sabía ni siquiera que pregunta hacer.

–No estoy muy segura, empezó hace tiempo y apenas empiezo a controlarlo –dijo la ojiazul.

Se sintió un poco mal por mentirle a Cyborg pero primero necesitaba terminar la plática con X, y contarle todo a su hermano.

–Entre las titanes existen varias chicas con poderes de ese tipo, quizás Raven pueda ayudarte –sugirió el mitad robot.

–Creo que lo discutiré después con mi hermano, por ahora ya sufrió mucho estrés –además, ella misma estaba muy cansada.

–Sí, espero que no le cueste hacerse a la idea de que será padre –bromeó.

–Padre…y tío –suspiró la chica, no tenía caso esconder ya su embarazo.

–¿Tío? Oh, cielos, yo… –él chico se quedó momentáneamente sin habla, temiendo decir algo inapropiado si abría la boca.

–Iré a descansar, espero que no te molesté quedarte sólo, este lugar puede ser…perturbador –dijo cambiando el tema.

–En lo absoluto, que descanses –él comprendió que la plática había terminado y la siguió con la mirada hasta que volvió a perderse en la oscuridad de donde había salido.

(***)

A la mañana siguiente cuando Starfire abrió los ojos lo primero que vio fueron los ojos azules preocupados de su novio.

Sentía que le daba vueltas la cabeza cuando se intentó incorporar.

–Será mejor que no te esfuerces Star –le sugirió su novio con un tono bastante preocupado.

Reconoció la baticueva mientras poco a poco comenzaba a pasar el mareo y comenzaba a recordar lo que había pasado… como se la llevaron, el tiempo que estuvo cautiva y….

–¿Batichica? –cuestionó al recordar lo que había pasado, si ella se encontraba herida jamás se lo perdonaría.

–Está en el hospital –respondió Dick, sin dar mucha información.

–¿Cómo se encuentra? –insistió ella.

–Está bien –respondió Elizabeth, detrás de Dick –acabó de llegar de verla, va a requerir tratamiento y rehabilitación, pero se recuperará totalmente.

La pelirroja soltó el aire que sin darse cuenta estaba conteniendo.

–Star, tenemos que hablar –soltó el líder de los titanes, Eliza se golpeó la frente internamente al pensar el poco tacto que tenía su hermano.

–¿De qué novio Dick? –la chica no tenía ni idea de que era lo que él quería decirle, su cara lo decía todo.

–No quiero interrumpir –soltó Cyborg y Star notó su presencia en la habitación –pero creo que será mejor que hablen a solas.

–Sí, ven Cyborg te mostraré la colección de autos de Bruce –Star se sorprendió cuando comprendió que su amigo estaba enterado de todo ¿qué más había pasado mientras ella estaba inconsciente?

Una vez que se quedaron solos el silencio reino. El chico se sentó a su lado sin saber muy bien cómo empezar.

–Star, ¿recuerdas algo de lo que paso? ¿Por qué perdiste el conocimiento? –preguntó mientras acomodaba un mechón de pelo de la chica tras la oreja.

–No muy bien, sólo recuerdo que me sentía muy débil y un dolor en el estómago –tal y como imaginaban, la pelirroja no lo sabía.

–Star, hay algo que debes saber –se supone que debería ser al revés y ella debería darle esa noticia, así él podría desmayarse.

–¿Qué pasa Dick? Me estas preocupando –era obvio que algo le preocupaba a su novio, y mucho.

–Mira esto –le tendió unas hojas, que aunque ella sabía que eran estudios médicos –seguramente realizados por Cyborg –no lograba entender, pero una hoja en particular hizo que dejara de respirar, prueba de embarazo decía en la parte superior y la palabra positivo estaba en mayúsculas.

–Pero esto significa que –la comprensión la golpeó de pronto y Dick tuvo que sostenerla para que no se callera de la cama.

–Estas embarazada Star, vamos a ser padres –la voz de Nightwing era cálida, la pelirroja supuso que había tenido tiempo de sopesar la noticia, sin embargo, para ella, en esos momentos era todo un shock, todo lo contrario a lo que siempre imagino en caso de que sucediera.

–¿Esta bien el bebé? ¿Nuestro bebé está bien? –los recuerdos empezaron a llover todos juntos en su mente, si algo le había pasado a su bebé…

–Star, tranquila, parece ser que está bien, aunque Cyborg está preocupado por no tener información de los embarazos en Tamaran, pero el bebé está bien –tomó sus manos y trató de tranquilizarla, eso, realmente salía de su rutina.

–Tú, ¿no estas molesto? –después de tantos años midiendo sus reacciones, temía que considerará al niño peligroso para la seguridad del equipo.

–No, yo, Starfire, sé que nunca reaccionó bien ante estas situaciones, pero cuando te vi en el estado en el que estabas, cuando me enteré de que estabas embarazada, yo sólo pensaba que estuvieras bien, y una vez que te encontrabas fuera de peligro, sólo pude sentir felicidad –puso la mano en su vientre y sonrió –no puedo sentir otra cosa en estos momentos, si es un hijo nuestro, si me estás dando la oportunidad de tener una familia, una que pueda cuidar y sé que soy un idiota, pero te prometo que me esforzaré en ser un buen padre.

Los ojos de la pelirroja se llenaron de lágrimas mientras lo escuchaba.

–Dick yo –la chica no encontraba las palabras para expresar como se sentía.

–Yo, tenía pensado algo muy diferente, pero lo cierto es, que la situación me ha sorprendido totalmente y ya no puedo esperar para decírtelo –se levantó de la cama improvisada donde habían estado cuidando a Star y se arrodilló frente a ella –desde que te conocí cambiaste mi vida radicalmente, has sido una luz y has tolerado mis fallas, que son bastantes…y lo cierto es, que no imagino una vida sin ti a mi lado, quiero que formemos una familia Star, tú y ese bebé son mi familia –los ojos verdes se perdieron en los azules en el momento, era como una burbuja, sólo importaban ellos dos mientras él sacaba una pequeña cajita negra y la abría frente a ella –¿Quieres casarte conmigo Starfire?

Ella ya no pudo contenerse más y las lágrimas corrían por sus mejillas mientras la sonrisa se extendía por su rostro. Lo había soñado muchas veces.

–Sí, sí quiero –él puso el anillo en su lugar y Star se lanzó a sus brazos olvidando ambos por un momento si debía guardar reposo o si había cosas que explicar. Nada importaba en ese momento salvo ellos.

Y el anciano mirándolos de lejos supo que estaban hechos el uno para el otro.

(***)

La habitación de hospital estaba vacía por primera vez en el día. Como la chica ya estaba estable la habían pasado a piso y dado que su padre tenía que regresar al trabajo se marchó con la promesa de las enfermeras de llamarlo por cualquier novedad.

La rubia no había recuperado el conocimiento, pero Elizabeth dijo que despertaría y que se recuperaría por completo.

Las enfermeras acababan de salir después de hacer el chequeo de rutina, así que no volverían en un rato.

Lo cierto es, que nadie que la viera en ese momento, pensaría que se trataba de la mismísima Batichica, la asistente de Batman, ni siquiera él se lo habría imaginado con facilidad aunque sospechaba la identidad del caballero de la noche desde hace mucho, incluso desde antes que Jason Todd lo contactará, sólo por diversión, por si alguna vez el niño bonito se le salía de control.

X seguía preguntándose que hacía ahí, cuidando a la amiga de la chiquilla que tantos problemas le había causado, que seguramente en cuanto despertará se molestaría y lo echaría de la habitación.

Y también se preguntaba como Elizabeth Grayson explicaría todo lo que él había averiguado, que haría a partir de ahora.

La respuesta, seguramente sería muy interesante.

Okaaaaay, antes de que me maten tengo que decir, que faltan dos, máximos tres capítulos del fic y si me matan, no sabrán el final… bien, ahora que los cuchillos y las armas están abajo…

Hola amores míos, si, sigo viva y estoy de vuelta.

Y por fin ¡He actualizado! Lo siento en serio, soy una maldita, pero simplemente no podía actualizar.

Aquí está la petición de matrimonio, y lo sé, pudo ser más cursi, pero seamos sinceras, el tipo ya había pasado por suficiente estrés, además por lo menos fue sincero.

Personalmente, pienso que el cambio de papeles ya era justo y necesario, digo, no es justo que la pobre se la pase calmando a mi neurótico favorito, en fin, aquí está el cap, y espero les guste.

Comentarios, críticas y tomatazos déjenlos en review me gustaría saber su opinión y si tienen sugerencias para el fin del fic.

Como nota, en estos días también actualizaré "Volverte a encontrar" el fic de scc.

Me despido amores míos, agradeciendo sus comentarios y lecturas, que no he podido responder bien por falta de tiempo pero buscare la forma de darme oportunidad.

Besos y abrazos.

Atte: Coralyna