Buenas de nuevo, se que hace bastante que no actualizo, pero los trabajos, exámenes de la uni me tenían achacada y no me quedaba tiempo, por lo menos no es por problemas de imaginación…. Bueno aquí os traigo otro capitulo, esta vez la oscura historia de William Dumbar. Este se lo dedico, como no, a mi querida catalana NAtsumi Niikura, que se que le encanta este chico y además me motivo para escribirlo, mil gracias me alegra mucho el haberte conocido, eres una persona genial.

Disfrutadlo.

WILLIAM DUMBAR

Si algún lugar de casa tenia prohibido, ese era el despacho de mi padre. Era enorme y siempre tenia sus bebidas bien preparadas para los invitados que venían casi a diario a hacerles visitas. Cuando era pequeño no entendía bien a que se dedicaba, pero siempre que iba a cualquier sitio con el, teníamos un trato algo especial. Si íbamos a un restaurante y teníamos que esperar la cola, mi padre decía sus palabras mágicas y siempre nos cedían uno de los mejores sitios.

Lo mismo ocurría en la escuela, cada ve que tenia un problema, mi padre lo arreglaba y salía airoso de las situaciones. Sobre todo cuando ese tipejo de Ulrich Stern se metía donde no debía, siempre protegiendo a los demás y haciéndose el buen chico. Era mi enemigo desde pequeño. Él, no tenía un padre como el mío, así que siempre ganaba las batallas con el director.

A diario veía como mi padre se sentaba con un gran puro en la boca en ese gran sillón de su despacho, mientras sacaba brillo a esos zapatos tan brillantes. A esas horas mi madre preparaba la mesa para la cena, con ayuda de nuestra cocinera Amelia. Mi madre tampoco se metía en el despacho de mi padre, o por lo menos que yo supiera. Mi madre siempre estaba ausente en los temas de mi padre e intentaba que yo también. Decía que era algo muy importante y que hasta que no tenias una cierta edad no se podía saber. Era una buena madre, recuerdo como cada noche, cuando escuchaba a mi padre gritarles a sus guardaespaldas, mi madre se inventaba un cuento y me lo contaba haciendo que ellos eran los malos, por los gritos que pegaban. No tuve hermanos, pero si que hubo algo parecido cuando al sentarnos en la mesa para cenar, como cada noche, mi padre nos dijo que tenia algo importante que comunicarnos. Me senté lo mas atento que podía estar. Esperaba que fuese aquel día, el día que me dijera que ya estaba preparado para trabajar como el.

- He estado teniendo contacto por telegrama con un empresario muy importante de Japón y nos guste o no, le tendremos que dar cobijo en esta casa. - dijo mientras tomaba un trago de la copa de vino.

- Y ¿por que?- dije curioso

- Es un trabajo muy importante y lo necesitamos a él, ya que tiene algo importante que darnos.

- ¿Y cuando vienen?

- La semana que viene.

- ¿Y yo por que no estaba enterada?- balbuceo mi madre molesta

- Te lo estoy contando ahora, ademas no necesito tu consentimiento, es mi casa.

- William, sube a la cama.- me lo solto enfadado.

- Pero papa, no e terminado de cenar.

- Ya comerás mañana.

Sabia que cuando se trataba de eso, esta vez seria mi madre y mi padre los que gritasen, así que me metí en la cama acompañado de Amelia y me contó un cuento, pero yo no podía parar de imaginarme cuantos y como seria la gente que habitaría en mi casa. Ojala fuese un niño de mi edad con el que poder jugar... estaba deseando que llegase ese día.

Contaba cada día con ansias de que los viese entrar por la puerta, pero mi padre cada día estaba mas nervioso y no paraba de beber y gritar a su alrededor, algo malo pintaba en casa.

Sin saberlo un día se convertiría en el mas importante para mi . Mi padre entro por la puerta con una familia de tres miembros, eran algo distintos a nosotros. Había un padre de familia llamado Takeo que iba acompañados de su mujer Akiko. Pero lo que mas llamo mi atención fue aquella niña que se escondía detrás de su madre, observándolo todo. Se llamaba Yumi y todos ellos formaban la familia Ishiyama.

Mi padre decía que se tenían que quedar aquí por un corto periodo de tiempo, hasta que encontrasen una casa por motivos de ían venido desde Japón solo por trabajo, pero yo estaba encantado de tener una hermana o amiga con la que pasar el tiempo aquí.

Mi padre se metía durante mucho tiempo en su despacho con Takeo y no paraban de hablar, hacer llamadas telefónicas y no dejarnos acercarnos. Decían que era algo muy privado. Siempre pensaba que mi padre era uno de los detectives mas importantes de la ciudad, pero nunca sabia exactamente a que era a lo que se dedicaba.

Al volver de la escuela, me puse cuanto antes a hacer los deberes ya que quería tener todo el tiempo libre posible para jugar y estar con Yumi, que al ir a diferentes colegios teníamos diferentes horarios. Necesitaba unos papeles para realizar la tarea. Vi que la puerta de mi padre estaba medio abierta, sabia que tenia la entrada prohibida pero no entendía realmente el motivo del por que. Decidido, entre en el despacho en busca de unos papeles.

Me senté en su sillón y empecé a imitarle como veía que actuaba normalmente. Abrí el cajón y cogí una carpeta pensando que ahí estaría los papeles que necesitaba, pero al abrirla encontré fotos de una niña de pelo claro con su madre y su padre alado, además ponía algo de un proyecto que no lograba entender. Yo creía que conocía a esa niña de algo pero no lograba saber de que. Escuche la voz de mi padre y rápido metí todo en el cajón y salí de ahí.

Si le pedía hojas seguro que me delataría por mi solo, así que opte por no decirle ni mu. Lo que ahora rondaba en mi cabeza era el por que tenia a esa niña que parecía tener mi misma edad. Pensé que mi padre podría ser detective privado y por eso llevaba su sombrero que le tapaba la cara dando ese toque de misterio, y ese traje negro con su gabardina larga y sus zapatos de punta bien encerados y que Takeo sería uno de los mejores del mundo y por eso vino de tan lejos para ayudarle en un caso, en el caso mas importantes por resolver.

Me encantaría ayudarle en sus casos y así convertirme en un hombre tan especial como el. Aun que, no se me haría difícil ya que siempre me decía que cuando tuviese la edad necesaria me enseñaría todo lo que el había logrado.

Desde que llego Yumi a esta casa, todo había cambiado, era alguien importante para mi, siempre estábamos haciendo cosas que nos entretenían, por lo menos sabia nuestro idioma y nos entendíamos bastante bien. Yo siempre quería imitar a mi padre pero ella decía que a ella no le gustaba jugar a eso. Nuestras madres también se llevaban bien y nos solían llevar a un jardín, para poder pasear, no muy lejos de casa. Ahí solía estar Ulrich, dándole patadas a una bola desastrosa. Yumi se intereso por aquel juego que en su país no conocía. Parecía que se llevaba bien con el, siempre sonreía al estar con el, pero no estaba dispuesto a compartir a mi amiga con nadie y menos con el. Sabia que el trabajo de mi padre era importante y había personas que no eran buenas para el por eso invente algo y rápido se lo conté a mi madre que solía ver a un hombre espiarnos. Se que estaba mal pero desde entonces no volvimos a aquel lugar. Empezaba a parecerme a mi padre que conseguía cualquier cosa.


Así solía ser mi infancia. Pero, como se suele decir... lo bueno no dura siempre y así era. Cuando vas haciéndote mayor cambias el modo de ver las cosas y esa inocencia que solo se tiene cuando se es niño cambia, Para convertirse en realidad y así el niño que creyó que su padre era un detective privado se vio en vuelto en seguir su trabajo de Gangster. Eso si, el mas importante y el mas temido de toda la ciudad, con el único propósito de…

Mi padre desapareció un día sin saber ni rastro de él y antes de saber a que se dedicaba jure que me vengaría de la persona que le hizo algo. Ahora me tocaba a mi ocupar su lugar y llegar al motivo de todo. Y así era, en busca de un documento importante. Tan importante como para que la vida de la gente no importara demasiado, con tal de conseguirlo y seguramente destruirlo.

Yumi ya era toda una mujer y los sentimientos que tenia de amistad e inocencia hacia ella se alejaban dejando paso a otros muy distintos. La deseaba con todas mis fuerzas y la quería como a ninguna. Se le veía tan segura de si misma, tan fuerte y sensible al mismo tiempo , tan atractiva y hermosa…

Cuando encontraron el cadáver de mi padre en el fondo del rió, los padres de Yumi tuvieron que volver a Japón, los jefes de Takeo al enterarse necesitaban tenerlo allí. Pero no podían sin antes dejar a alguien que ocupara su lugar. Hasta que obtuviesen lo que tanto andaban buscando tanto mi padre, como ellos. El gancho fue Yumi, que sin saberlo se quedo en mi cuidado, tampoco sabia el motivo solo que tenían que entregarle un día un papel muy importante y viajar con el. Jure a los Ishiyama que yo seria el que quedaría completamente a su cuidado, ya que andaban otros grupos tras de lo mismo, el maldito proyecto Cartago.

Yumi odiaba quedarse aquí, pero, yo tenia que levantarle el animo, se que era complicado quedarse aquí sin su familia pero me tenia a mi, y quería decirle lo que sentía por ella invitándola a cenar.

Fui a su casa que vivía a una calle lejos de la mía, llame a la puerta y espere sin parecer ansioso.

- Buenas noches Yumi, estas preciosa- dije mientras cerraba la boca del asombro.

- Hola William, gracias. ¿A dónde vamos?

- E Reservado una mesa en el restaurante París, el que esta alado de la ría.

- Vale. – dijo muy seca.

- Móntate, te abriré la puerta.

- Prefiero ir paseando, hace buena temperatura y además …

- Yumi, ya sabes que no se puede, venga móntate.

- ¿Que hacen estos dos otra vez aquí?

- Ya sabes que los necesitamos para la seguridad, además son fieles desde mi padre.

- Siempre lo mismo, me gustaría sentirme libre.

Llegamos al restaurante, hable con el camarero y nos sentamos en una mesa adornada con una vela en medio alado de la ria . Era precioso como ella.

Pedí por los dos, ya que creía que eso a ella le gustaba, aun que no hacia mas que cerrar los brazos, estaba molesta y se lo notaba.

- Yumi te he traído aquí por que quería decirte algo importante.

- ¿Qué ya has encontrado esos misteriosos documentos y me puedo volver?

- No es eso, es algo mío y tuyo.

- ¿Mío y tuyo? De que hablas.

- Bueno ya sabes que desde pequeños, estábamos jugando, alegres y nos contábamos todo.

- Si, pero ahora no somos esos dos inocentes niños.

- Ya por eso, lo que pasa es que, ahora siento algo por ti, se que me gustas y además estoy enamorado de ti.

- William no estoy para bromas.

- No es ninguna broma. Acaso ¿Tu no sientes lo mismo?.

- Yo lo siento, pero te seré sincera. De pequeña eras como mi hermano pero desde lo de tu padre eres como un guardaespaldas que no me deja ni respirar y lo siento pero mis sentimientos no son los mismos.

- Todo lo que e hecho por ti… Se lo prometí a tu padre.

- Te lo agradezco pero no puedo obligarme a sentir algo que no.

- Espero que algún día te des cuenta de todo y que cambies de opinión por que si no…

La noche me fue interrumpida al llegar uno de mis socios para avisar de que en el bar Lyoko debutaba una nueva cantante y que habria mucha gente sospechosa que tal vez tendrían alguna pista sobre el proyecto, de paso le molestaba a ese Ulrich Stern. Sobre el nunca me cambio lo que sentía por el. Desde pequeño, siempre inteponiendose en todos mis planes.

- Yumi, vamos levanta, tenemos que ir a otro sitio, aun que me digas eso ahora no dudes que te protegeré hasta que pueda y ya seguiremos con esta charla.

- Lo que tu digas. ¿A dónde vamos?

- A un bar, al bar Lyoko.

Vi como de repente en su cara se enmarco una pequeña sonrisa que disimulo tapándose la boca, como si fuera a toser. Nos montamos en el coche y arrancamos hacia allí, alguien nos había dado un soplo, de que había algo sospechoso y tenia que estar al tanto por mi mismo.

Entré y aun que la mesa mas céntrica del bar estaba ocupada echamos a la pareja que estaba allí sentada, mi padre así conseguía las cosas y yo no iba a ser, el menos indicado. Me senté y puse mis piernas encima de la mesa, rápidamente vi como se acercaba ese Ulrich y su enano camarero y como no, aquel estúpido portero gordo.

- Ulrich, si que me siento cómodo en este bar que hasta el dueño viene a saludarnos.

- William, ¿Qué haces aquí? Sabes que no eres bienvenido a mi bar.

- He venido a ver a la estrella local y echarme un trago y sacar de paseo a Yumi.

- No te lo repito, fuera de mi bar.

Sabia que mis acompañantes se levantarían para pegarle a ese maldito, pero no quería aun, sin saber que ocurría allí dentro. Además cuando le tocase a Ulrich seria yo el que disfrutase de ese momento, no ellos, tenia una cuenta pendiente.

Les hice un gesto para que parasen y se volviesen a sentar, mire a Yumi como le sonreía, y eso me enfureció mucho mas de lo que ya estaba, me levante y le agarre del cuello.

- Esta vez me voy, pero cuando no este ella, las cosas no serán tan bonitas.- le dije al oído.

Cogí a Yumi del brazo, la monte en el coche sin decir una sola palabra.

- ¿Pero a ti que te pasa?

- ¿A mi? Pero de que hablas, has visto como has tratado a la gente.

- Ulrich es nuestro enemigo y tu le sonríes.

- Solo soy educada, lo que me enseñaron de pequeña. Veo que a ti te enseñaron de maneras muy distintas.

- Claro, sera por eso. Algo tenlo claro hice un juramento a nuestros padres y siempre estaré contigo.

- Que alegría. - dijo con una sonrisa irónica.

- Mañana lo hablamos.

Paramos frente su casa. Me baje del coche para acompañarle hasta la puerta, me apoye en la pared y me acerque para darle un beso en la boca, pero ella se dio media vuelta y con un hasta mañana se desvaneció de mi mirada.

Pegue un puñetazo en la pared y me monte en el coche. No tenia por ahora nada de lo que andaba buscando, ni a Yumi, ni al culpable de la muerte de mi padre y ni si quiera ese maldito proyecto.

Pero aquel día jure que lograría tener todo, y no pararía hasta conseguirlo.

FIN

Bueno aquí la vida de Will, espero que os halla gustado y que, vaya bien explicando y enlazando todo. No lo iba a decir pero el siguiente sera el de Yumi y por ultimo el de Ulrich y luego ya los entrelazare con algún capitulo que otro. Actualizare el de momentos y pondré el cap 1 del nuevo espero que esta semana. Gracias y un beso.

Reviews

CodeYumishiyama: JAjaj a verdad que a veces da pereza hasta meterse, estas ante una vaga. jej Si es Jerlita aun que nunca se sabe igual hasta sorprendo... MEdio adivinaste, este es el de Will asi que el siguiente es Yumi y por ultimo el de Ulrich. Es que es como mejor creo que los enlazo. gracias un besoo amor.

HeiMao.3: Me alegra que te gustase lo de Odd es que pensando como es me salio tan natural y sin casi pensar, la verdad que el de los mas faciles. Como me alegra que no haya ni en ingles me gusta la originalidad la verdad, gracias y un beso guapa.

Natsumi Niikura: De el tiempo que a pasado tu dinosaurio tiene que tener unas pedazo garras jej. Que poco predecible es este Odd estaba mas que claro que seria por un lio de faldas jeje. Joe al final me vas a desvelar la tapadera del circo ee jejej. Ya veo que te va. Gracias por todo un peto enorme.

CodeYumyUlrich: Feels Oddisi jaja. LA verdad que si da pena pero yo creo que a Odd le pega ser de esos jeje y seguro que en esa epoca mantiene la esencia de alguna manera de esta. me alegra que te este gustando. un beso y gracias. Pronto el momento me falta dedicartelo a ti y a otras dos por ahi.

Tokio Alien: JAjaja ya se que eres mas Oddlita pero, es que sino el pobrecico de JEremie se quedaria soltero casi de por siempre, por eso creo que en evolution pusieron a Laura para que no este vetado a Aelita. ME alegra que te este gustando. Gracias y un besoo.

codedellarobia: Se que Odd te encanta por eso te lo dedico, a quien mejor que a las mayores fans de Odd. Que cochina que eres jejej, ya te gustaria ser su equilibrista jaja. Me alegro que refleje las personalidades de cada uno por que queria hacerlo ya que lo hago lo intento hacer que Kiwi me encanta y se que es tener un perro asi por que yo estoy con el mio que no cago... gracias y un beso.