Una segunda oportunidad

porKira

Capítulo 1: "Una vieja amiga"

Un domingo en la mañana, como cualquier otro en casa de los Briefs, Bulma desayunaba tranquilamente hasta que...

AHHHHHHHHHHHHH! ME QUEDÉ DORMIDO! -grito Trunks desde su cuarto- MAREEN ME VA A MATAR!, Bulma no pudo soportar la risa, mientras escuchaba el desastre que de seguro estaba dejando su hijo a su paso, en sus intentos de salir a tiempo. A los 10 minutos (MILAGRO!) bajó corriendo por las escaleras, terminando a duras penas de arreglarse el cabello empapado y alborotado.

- Trunks!- grito Bulma al ver a su vástago salir corriendo por la puerta

- Ven hijo dame un beso de despedida antes de marcharte, te he visto esta semana.

- Mamá ¿Por qué no me despertaste? Mareen me va a matar sí no llego a tiempo, prometí que pasaría todo el día con ella porque no la visite en toda la semana debido al trabajo - dijo Trunks con cara de espanto.

-Lo siento- le contesto ella- no creí que saldrías este día con ella, has tenido mucho trabajo y no creí que tendrías voluntad para estar levantado en domingo a las 7 de la mañana, bueno...las 7:20 para ser más exactos.

- ¿QUEEEEEEEEEEEEEEE?! TENÍA QUE ESTAR A LAS 7:15 EN SU CASA! ME VOY, ME VOY, TE VEO MÁS TARDE MAMÁ- grito Trunks mientras corría hacia la puerta.

-Trunks- replico Bulma- MI BESO!, Trunks corrió de vuelta hacia su madre la dio un besote en la mejilla y corrió nuevamente hacia la puerta y jalaba al pasar la mochila que había dejado lista la noche anterior, pues llevaría a Mareen a escalar.

-Dios mío Trunks- dijo Bulma- tienes el pelo empapado.

-Voy volando y en el camino sé secaaaaaaaaaaaa...- fue la respuesta del joven mientras salía disparado por la puerta.

Bulma no pudo evitar empezar a reír nuevamente, su hijo se veía tan enamorado- Ojalá alguien más hubiera sido así- pensó con amargura. No podía negar que a pesar de los años, aún lo extrañaba y le dolía el alma cada vez que pensaba en él, a pesar de todo, trataba que su relación actual con Hotaru funcionara, él había tenido mucha paciencia con ella y estaba tratando de conquistarla, pero el amor que había sentido por aquel hombre tan terco no había podido sentirlo nuevamente. Lo peor de todo era gritar su nombre cada vez que lo confundía con alguien más en la calle, su espalda, su voz...

- Creo que nunca voy a poder olvidarte- dijo Bulma - a pesar de que los recuerdos ya no estén tan claros en mi mente.

La verdad era que después de 23 años ya no estaba segura de cómo había sido Vegeta, Trunks se parecía mucho a su padre, pero con los años su mirada se había suavizado y solo se veían aquellos ojos idénticos a los de su progenitor cuando se enojaba (¿No creen ustedes que la mirada de Trunks es más suave que la de Vegeta? ) y los ojos azules y el cabello morado los hacia ver muy distintos, además Trunks era más bronceado que su padre, alguna vez Vegeta había dicho a el color de piel que había tenido el Rey Vegeta. Más de una vez tuvo la tentación de disfrazar a Trunks para que se viera como su padre, pero prefirió no hacerlo, los recuerdos de Vegeta, solían ser muy dolorosos.

El teléfono empezó a sonar sacándola de sus pensamientos, "Buenas Tardes"- dijo Bulma.

- ¿Bulma? ¿Eres tu? - se escucho una voz femenina

-¿ Ukio?- dijo Bulma- Dios mío! Ukio creí que estabas muerta!

2 horas más tarde Bulma estaba sentada en la limosina de la familia Sakura, Ukio una vieja amiga le había telefoneado para saludarle y le había contado una historia sorprendente que no había comprendido del todo, había enviado por ella y en ese momento se dirigía a la mansión Sakura, tenía ya 40 minutos de viaje y cuando ya empezaba a impacientarse (por lo lejos que estaba la casa por encontrarse en las afueras de la ciudad) divisó la hermosa mansión y quedó sorprendida, los Sakura debían ser muy ricos.

- ¡Bulmaaaaaaaa!- gritó una hermosa mujer desde la puerta al detenerse el coche frente a la casa, era delgada, de cabellos rojizos y ojos azules, usaba un ajustado vestido rojo que combinaba con su cabello.

- Ukio, ¿cómo estas amiga?- dijo Bulma emocionada y se extraño al ver la mirada de su amiga sobre ella.
- Dios mío! Bulma, ¡Qué bien te ves! Yo soy menor que tú y no me veo así!- exclamo asombrada la mujer.

- Por favor no bromees- le contesto Bulma avergonzada, pero era verdad, gracias a Dios, ella era de las personas que suele llamar la gente "traga años" y se veía muy joven, además se cuidaba mucho.

Entraron a la casa y charlaron largo y tendido, sobre la época del terror y de sus vidas actuales, entonces Ukio decidió hablar claro

- Mira Bulma te llame porque apenas unos días que regresamos al país, nos hemos encontrado en diversos países buscando una cura para la enfermedad de mi padre, pero inevitablemente falleció hace una semana.

- Lo siento- dijo Bulma

- No tienes porque- dijo Ukio- Era mejor así, mi padre debía descansar y el mundo de él. Bulma la miro sorprendida. Mi padre no era una buena persona- dijo Ukio- él trabajo para el Dr. Maki por un tiempo y ocupo parte de la tecnología que aprendió con ese loco para crear los chips que han hecho tan poderosa a nuestra compañía, mi familia es dueña de la Corporación Orión.

- ¿Queeeeeeeeeeee?- dijo Bulma- ¡tu compañía es inmensamente fuerte! Y... temible!.

-Así es- dijo Ukio- mi padre realizó negocios con personas sin escrúpulos al igual que él y buscaba obtener poder y dinero sin importar a quien tuviera que pisotear, pero ahora la compañía nos pertenece a mí y a mi hermano, la hemos limpiado y hemos mandado al diablo a todas las sabandijas que formaban parte de ella, pero necesitamos nuevos socios, gente de bien y pensamos en la Corp. Cap, mi hermano colaboró mucho tiempo con mi padre pero realmente nunca estuvo muy de acuerdo con su falta de ética, ahora las cosas serán distintas.

-Tengo que hablar con Trunks sobre esto- dijo Bulma- tu ofrecimiento es muy tentador, sí fusionamos ambas empresas serían aún más poderosas, los chips de programación que ustedes crearon harían aún más eficientes nuestras cápsulas. Pero...¿qué dice tu hermano?.

- Él piensa que C.C es la mejor opción que tenemos -contestó Ukio.

Charlaron un rato más sobre negocios, hasta que Ukio ofreció mostrarle su casa, Bulma miraba sorprendida los lujos de aquella mansión, todo era tan impresionante, C.O debía ser más poderosa que C.C.

-Ukio- dijo Bulma mientras caminaban- ¿y tu hermano?.

-Debe andar por ahí - contesto Ukio- a veces ni sé donde esta, merodea por la casa y los jardines o se la pasa el día en la oficina, es muy extraño y reservado, no le gusta hablar de sí mismo, crecimos separados y no volvimos a vernos hasta hace 5 años cuando mi madre murió, desde entonces vivimos juntos y a pesar de su carácter he aprendido a quererlo mucho y aunque el nunca me lo diga se que a su manera me quiere.

- Vaya que tienes algunos problemillas familiares- dijo Bulma- ¿Y tu esposo?.

- No debe tardar en llegar- contestó Ukio- pero déjame mostrarte la biblioteca, es preciosa- le dijo mientras empujaba la hermosa puerta de madera divinamente decorada frente a ella (la verdad es que no muchas personas en esta época acostumbran tener casas de este estilo). Ambas mujeres charlaban animadamente sin darse cuenta an observadas con detalle, un leve ruido las obligo a darse la vuelta, Bulma sintió escalofríos, a sus espaldas se apreciaba una hermosa ventana de madera labrada, abierta de par en par y cuyo borde era tan ancho que permitía sentarse libremente en él para observar el jardín, se dio cuenta de ese detalle porque justamente en ese momento se encontraba sentado, sobre ese borde, un extraño hombre que las observaba.